PATROCINADO

George Rodríguez EP. El cuestionado presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, retó, este sábado, al autoproclamado presidente interino del país, el diputado opositor Juan Guaidó, a que convoque a elecciones.

Transcurridos, en esta fecha, treinta días desde que se declaró gobernante interino, y aunque afirma que tiene el poder, Guaidó no ha llamado a un proceso electoral, señaló Maduro, en el marco de un multitudinario acto público en su apoyo.

“Lo reto formalmente a convocar elecciones, señor fantoche, títere del imperialismo norteamericano!”, exclamó el mandatario, quien agregó que, de hacerlo, Guaidó “va a ver quién tiene votos y quién gana elecciones en este país!”.

Maduro reiteró su frecuente afirmación de que, al haberse proclamado, el 23 de enero, presidente interino de Venezuela, Guaidó llevó a cabo un golpe de Estado.

Por qué no convocaron elecciones presidenciales en 30 días, si tienen el poder?”, preguntó el mandatario, en alusión a Guaidó sus colaboradores más inmediatos, y agregó que 30 días después el golpe de Estado, ha fracasado, lo hemos derrotado”.

La multitudinaria actividad madurista se llevó a cabo en Caracas, la capital de Venezuela, mientras en un punto de la frontera binacional, a unos 900 kilómetros al oeste, Guaidó encabezaba la acción opositora para tratar de que la ayuda humanitaria embodegada en la limítrofe ciudad oriental colombiana de Cúcuta, ingrese territorio de Venezuela, algo a lo cual se opone el régimen madurista.

Al respecto, y además de anunciar la ruptura de relaciones con Colombia, Maduro destacó, durante la actividad en su apoyo, la obstrucción de los puentes binacionales que interconectan a ambos países.

“Me vi obligado a cerrar los puentes fronterizos, por la violencia anunciada, y estoy evaluando qué hacer”, indicó, para agregar que “vamos a garantizar la paz y la soberanía de la frontera”, y advertir que “yo no le temo a nada, no me tiembla el pulso”, además de que, “por ahora, y por muchos años (…) llevo las riendas de la patria”.

Maduro sostiene, para justificar esa negativa, por una parte, que Venezuela no la necesita, y, por otra, que se trata del preludio de una invasión militar estadounidense.

En tal contexto, el cuestionado gobernante ha ordenado el cierre de las fronteras marítimas de Venezuela con las islas caribeñas de Aruba, Bonaire, y Curazao, y la terrestre, de 2,137 kilómetros con Brasil, además de haber dispuesto el cierre del espacio aéreo venezolano, y de los puentes binacionales ubicados en diversos puntos del límite terrestre de 2,341 kilómetros con Colombia.

Una de estas estructuras viales es el puente Tienditas –aun no inaugurado-, que interconecta a Cúcuta y la occidental y también fronteriza ciudad venezolana de Ureña, en el estado de Táchira.

Ello, debido a que se trata de territorios en los cuales está almacenándose asistencia humanitaria destinada a Venezuela.

Ureña fue escenario, este sábado, de represión policial contra la multitud congregada en el lugar, a la espera de la llegada, desde Cúcuta, del convoy de camiones cargados con la ayuda humanitaria –consistente en alimentos, medicinas, insumos médicos varios-.

La crisis socioeconómica, política, y de seguridad que hace años agobia a Venezuela, ha generado el éxodo que, de acuerdo con diversos cálculos, han emprendido alrededor de 3.5 millones de personas quienes, vía terrestre, se han desplazado a países sudamericanos tales como los limítrofes Brasil y Colombia, lo mismo que a otras naciones del área, tales como Ecuador y Perú.

Además de la represión antiopositora por parte del régimen madurista, los migrantes denuncian, entre otros factores causantes del éxodo, la masiva escasez de alimentos básicos y medicinas, el marcadamente bajo poder adquisitivo de los salarios, y la generalizada falta de oportunidades.

COMPARTIR POR WHATSAPP Y OTRAS REDES SOCIALES

Commentarios

commentarios

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here