La organización Human Rights Watch (HRW) acusó este viernes a las fuerzas israelíes de disparar contra civiles palestinos en las inmediaciones de centros de distribución de ayuda gestionados por la Fundación Humanitaria de Gaza (GHF), y denunció el uso del hambre como arma de guerra en la Franja de Gaza.
“Las fuerzas israelíes, respaldadas por Estados Unidos y contratistas privados, han establecido un sistema de distribución de ayuda defectuoso y militarizado que ha convertido la entrega de asistencia en auténticos baños de sangre”, declaró Belkis Wille, subdirectora de la unidad de crisis y conflictos de HRW.
Wille señaló que las tropas israelíes “no solo están matando de hambre deliberadamente a civiles palestinos, sino que ahora les disparan casi a diario mientras buscan desesperadamente comida para sus familias”.
El informe de HRW calificó el sistema humanitario actual como una “trampa mortal”, responsabilizando también a Estados Unidos por su apoyo al esquema de distribución impulsado por la GHF, que inició operaciones a finales de mayo.
La situación humanitaria en Gaza continúa deteriorándose tras casi 22 meses de conflicto, iniciado tras el ataque de Hamás contra Israel el 7 de octubre de 2023. Según la ONU, la Franja enfrenta una amenaza de hambruna generalizada y depende completamente de la asistencia humanitaria.
Si bien Israel flexibilizó parcialmente el bloqueo impuesto en marzo, lo que permitió el ingreso limitado de ayuda, la entrega de suministros esenciales sigue siendo altamente riesgosa.
La Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos en los Territorios Palestinos informó este viernes que más de 1.370 palestinos han muerto desde el 27 de mayo durante entregas de ayuda humanitaria, en su mayoría por acciones del ejército israelí.


Alonso Mejía.