El alcalde de Garabito, Francisco González, propuso “sectorizar zonas de Jacó” para actividades vinculadas a drogas y prostitución, como parte de un planteamiento que busca abrir un debate nacional sobre el manejo de estos fenómenos en el país.
En el Concejo Municipal de Garabito, González señaló que, a nivel local, se debería considerar la legalización y regulación de las drogas y prostitución como una forma de combatir la delincuencia; Incluso, manifestó que el cantón debería contar con un espacio de 70 hectáreas donde se permitan dichas actividades
“¿Qué tal si el alcalde y el Concejo Municipal de nuestro cantón trabajan en disminuir esas dos actividades en nuestro cantón, las desapareceríamos? (…) Discutamos el problema como tiene que ser abiertamente, a este alcalde, a este Concejo y a la comunidad de Garabito no nos tiembla la mano para hablar de esos dos temas y los conocemos bastante bien y sabemos de soluciones también.
En el plan regulador va a venir un área permisiva, área 24/7, 70 hectáreas donde vamos a proponer que se haga lo que les dé la gana, pero que nos dejen el centro más limpio, más para la familia y que la gente que quiera ir a esas 70 hectáreas vaya para allá. Van a haber hoteles, restaurantes, heladerías, cafés, librerías”, dijo el alcalde.
La cabeza del Gobierno Local señaló que se debe abrir una discusión nacional sobre estos temas.
Primeros cuestionamientos
De primera entrada, el tema no cayó nada bien en el Concejo Municipal. El regidor Néstor Mata cuestionó la medida y dejó entrever que el alcalde “parece que maneja muy bien la información de las drogas y la prostitución” a lo que el alcalde señaló ” “¿qué importa el consumo de cualquier persona?”.
“Estamos hablando de una situación mundial de regularización de consumo o de exposición de mujeres en prostitución no sea tan maleducado y también poco de cabeza de decir que es porque yo fumo marihuana ¡Hágame el favor! Eso es como decir que yo pido que las acetaminofén sean gratis porque yo consumo acetaminofén ¡por Dios!”, respondió.
Actualmente, en Costa Rica la prostitución ejercida de manera voluntaria por personas adultas no es considerada un delito. Sin embargo, la legislación sanciona actividades asociadas como la trata de personas, la explotación sexual comercial y el proxenetismo. Garabito, y en particular el distrito de Jacó, es uno de los principales destinos turísticos del país y ha enfrentado en los últimos años desafíos relacionados con seguridad, presencia de crimen organizado y actividades económicas informales.

