Esta innovadora formula de tipo espuma de nube de azúcar, no provoca picos de glucosa en la sangre, por su bajo índice glicémico e insulinémico.
Asimismo, este ingenioso invento sustituye los azúcares habituales utilizados en la fabricación de estos productos por dos ingredientes naturales: la isomaltulosa y una fibra soluble como la oligofructosa, sin perder el dulzor que los caracteriza.
En su estudio, los investigadores partieron de una formulación básica compuesta por un 36% de agua, un 60% de azúcares, de los que un 60% era jarabe de glucosa y un 40% sacarosa, y un 4 % de gelatina.
Por otra parte, este producto se libera lentamente en la sangre y apenas tiene un leve efecto sobre los niveles de insulina en el cuerpo.
