La Comisión de Nombramientos de la Asamblea Legislativa acordó rechazar la reelección de la magistrada Patricia Solano Castro para un nuevo periodo en la Sala Tercera. Los legisladores tomaron la decisión mediante una votación de cuatro contra tres.
El escrutinio parlamentario ocurrió tras una comparecencia oficial, donde Solano defendió los resultados de su gestión como presidenta de la cámara de casación penal, puesto que ocupa desde noviembre de 2018.
“Siempre he tenido y he propuesto mi nombre para continuar en el cargo dado que he tenido un compromiso con la justicia desde el año 1988 que soy jueza de la República”, aseguró Patricia Solano, magistrada de la Sala Tercera.
Durante el interrogatorio, los diputados interpelaron a la funcionaria sobre la eficacia investigativa del Poder Judicial y cuestionaron la extradición de costarricenses a Estados Unidos que carecían de antecedentes o causas penales abiertas en el país.
“En esto trabajan de manera conjunta y se trata de investigaciones sumamente complejas y trabajan tanto el Organismo de Investigación Judicial como el Ministerio Público”, explicó Solano Castro.
Además, los legisladores exigieron explicaciones sobre los protocolos para evitar conflictos de interés cuando la sala juzga a congresistas que, a su vez, participan en la elección de los magistrados.
“Cuando pensamos que la objetividad puede estar comprometida nosotros nos separamos inmediatamente del conocimiento del caso”, argumentó la magistrada.
El dictamen negativo de la comisión carece de facultades resolutivas para apartar a la funcionaria de la Corte Suprema de Justicia. El expediente avanza ahora hacia el Plenario legislativo, instancia que tramitará y someterá a votación definitiva el caso antes del 6 de noviembre.
El marco normativo exige una mayoría calificada de al menos 38 votos en el Plenario para impedir la reelección. Si la oposición legislativa fracasa en reunir esa cantidad de apoyos, Solano consolidará automáticamente ocho años más en el cargo.
