George Rodríguez EP. Tropas del Ejército de Honduras han destruido, en lo que va de este año, casi medio centenar de pistas aéreas clandestinas usadas por organización es narcotraficantes para el trasiego de droga hacia México y Estados Unidos, informó este sábado una fuente militar.
Las 45 pistas destruidas, angostas áreas de tierra en sectores despejados de maleza, se ubicaban principalmente en el oriental y costero departamento (provincia) de Gracias a Dios, indicó, en la red social Twitter, la Policía Militar de Orden Público (PMOP).
El último de estos espacios que las tropas inhabilitaron se hallaba en el sector de Llano de Rapa, en el municipio de Brus Laguna, en el extremo oriental de la costa caribeña de ese país centroamericano.
Al igual que las otras, esa pista fue inhabilitada mediante la detonación de cargas explosivas, las que, en este caso abrieron en el suelo cuatro hoyos de unos 11 metros de diámetro y seis metros de profundidad, en promedio, de acuerdo con la información oficial.
Esta acción fue llevada a cabo el 7 de setiembre, y elevó en tres el número de esas precarias instalaciones clandestinas destruidas por efectivos militares.
Al 22 de agosto, la cifra se ubicaba en 42, de acuerdo con lo informado entonces, a periodistas, por el portavoz militar, José Domingo.
Las dos destruidas ese día se ubicaban, respectivamente, en Llano de Rapa y en Thila Shunta –la primera de 1400 por 20 metros, y la segunda de 1200 por 20 metros-, según la información oficial conocida entonces.
En ambos casos, los explosivos detonados produjeron hoyos de unos 10 metros de diámetro y aproximadamente cuatro metros de profundidad.
Según fuentes militares citadas por medios locales, las autoridades, que en el primer semestre de 2018 decomisaron aproximadamente 2.5 toneladas de droga, mantienen operativos, en el sector caribeño, lo que denominan como escudos aéreo, marítimo y terrestre, para reducir el narcotráfico sur-norte originado en Sudamérica.
El trasiego afecta a todos los países del istmo centroamericano, ya que son escalas en la ruta que tiene destino en Estados Unidos –el principal mercado consumidor- y, simultáneamente, son puntos de almacenamiento para cargas de droga –principalmente cocaína- que son enviados lo mismo a ese país que a naciones europeas.
Por ello, autoridades de seguridad de los países centroamericanos subrayan la necesidad de fortalecer el esfuerzo regional –sumado al individual de cada nación- en materia de combate al narcotráfico.


