El ministro de Justicia y Paz, Gabriel Aguilar, emitió un manifiesto oficial en el que califica como “rotundamente falso” que se presentaran agresiones o maltratos durante un reciente operativo en el centro penitenciario La Reforma.
Según el jerarca, la intervención consistió en un operativo rutinario de requisa en el complejo de Occidente, llevado a cabo en conjunto con el Ministerio de Seguridad Pública. Durante la acción se utilizaron escáneres móviles, lo que permitió decomisar una gran cantidad de armas punzocortantes que se encontraban ocultas en las celdas.
Aguilar atribuyó las denuncias en su contra a la “inminente apertura del CACCO”, señalando que este proceso ha generado tensión entre la población privada de libertad, llevándolos a recurrir a acusaciones “sin fundamento alguno”. Además, el ministro desmintió categóricamente los rumores sobre el supuesto fallecimiento de un recluso, indicando que esa información ha sido difundida de manera incorrecta y malintencionada.
El ministro de Justicia también aclaró la situación respecto a una presunta huelga de hambre en uno de los pabellones. Afirmó que, al ser notificados del incidente mientras aún se encontraban en el lugar, las autoridades dialogaron con los privados de libertad, quienes finalmente accedieron a tomar sus alimentos.
Por otro lado, Aguilar se refirió a la apertura de una investigación por parte del Ministerio Público sobre estos hechos. El ministro aseguró que la medida “no le sorprende” y cuestionó directamente al fiscal general de la República, Carlo Díaz Sánchez.
Según afirmó Aguilar, el fiscal ha iniciado causas penales en su contra de manera inmediata, sumando un total de ocho investigaciones, cinco de las cuales son por aparente abuso de autoridad, una situación que, según sus palabras, “llama poderosamente la atención”.

