Redacción. – En medio de las tensiones con EE. UU., que previamente amenazó con una intervención militar ante las letales protestas en Irán, el Parlamento de la República Islámica advirtió una “declaración de guerra” en caso de que el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, sea atacado.
“Cualquier ataque contra el Líder Supremo supone una declaración de guerra contra todo el mundo islámico y debe esperar la emisión de un decreto de yihad por parte de los eruditos islámicos y la respuesta de los soldados del Islam en todo el mundo”, declaró la comisión parlamentaria.
Entretanto, el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas convocó a una reunión de emergencia para el próximo viernes, con el fin de abordar la “violencia alarmante” ejercida contra los manifestantes antigubernamentales, según un documento filtrado por Reuters.
“Se necesita una sesión especial debido a la importancia y urgencia de la situación, en particular debido a informes creíbles de violencia alarmante, represión de manifestantes y violaciones del derecho internacional de los derechos humanos en todo el país”, se lee en la carta escrita por el embajador de Islandia, Einar Gunnarsson, en nombre de un grupo de países, entre ellos Alemania y Gran Bretaña.
La ONU confirmó que 21 países han apoyado la propuesta.
La represión de las manifestaciones en múltiples ciudades en Irán, que comenzaron el 28 de diciembre de 2025, ha provocado más de 5.000 muertos, incluidos unos 500 miembros de las fuerzas de seguridad, aseguró a Reuters bajo anonimato un funcionario iraní.
Algunas asociaciones de derechos humanos iraníes con sede en el extranjero mantienen la cifra de víctimas fatales cercana a las 3.500, según los últimos reportes de Iran Human Rights (Ihrngo) y Hrana.
Ambas coinciden en que las cifras son previsiblemente mayores, aunque difíciles de esclarecer por el apagón informativo que rige en el país desde hace casi dos semanas.
“La sesión [de la ONU] será un mensaje a las autoridades iraníes de que el derramamiento de sangre y la supresión de las voces disidentes deben cesar, que están bajo vigilancia”, dijo a Reuters Glenn Payot, integrante de Impact Iran, una coalición de 19 organizaciones no gubernamentales que hacen campaña por los derechos humanos en Irán.
El activista definió el encuentro del próximo viernes como una “oportunidad para que la comunidad de estados demuestre su apoyo global a los derechos de todos los iraníes a protestar pacíficamente”.
Régimen aislado
El Foro Económico de Davos, que reúne anualmente a jefes de Estado, directores ejecutivos de múltiples organizaciones y organismos multilaterales en la ciudad suiza, anunció el lunes que retiró la invitación a la delegación iraní como condena a la represión de los manifestantes.
La sanción fue condenada con vehemencia por el ministro de Exteriores de Irán, Abás Araqchi, quien afirmó que está basada en “mentiras y presiones políticas de Israel y de sus agentes en Estados Unidos”.
En un mensaje en X, Araqchi calificó de “irónico y trágico” que el Foro suspendiera su participación, pero no cancelara la invitación a funcionarios israelíes, “pese al genocidio de palestinos y la muerte de 71.000 civiles en Gaza”.
El jefe de la diplomacia iraní compartió en la red social un vídeo con imágenes de las protestas, enfocado en culpabilizar a Israel y Estados Unidos de coordinar los actos violentos en medio de las manifestaciones.
Davos justificó que “no es justo que el gobierno iraní esté representado en Davos este año” debido a “la trágica pérdida de vidas civiles en Irán”.
La explicación no convenció a Araqchi, que concluyó: “El doble rasero ahora es un signo de decadencia mora”.




