
Elvis Martínez. La austeridad en el gasto, una mejor recaudación y el aumento en la inversión, sin descuidar los programas sociales, son las acciones que permitieron a Hacienda cerrar el 2014 con un déficit fiscal controlado, muy por debajo de lo que estaba pronosticado, informó el primer vicepresidente y ministro de Economía, Helio Fallas.
Según el Jerarca de Economía al cierre de 2014 el déficit del Gobierno central fue de 5,6% del PIB, cifra inferior al presupuestado (6,3% del PIB), así como al déficit proyectado en el Programa Macroeconómico del BCCR de julio anterior.
Un ejercicio comparativo, con base en disposición de la Contraloría General de la República, muestra que el déficit del 2013 y del 2014 habrían sido iguales; un 5,5% del PIB.
El Ministerio de Hacienda calculó el déficit del 2014 con un ajuste metodológico indicado en la Memoria Anual de la Contraloría General de la República (CGR), que consiste en rebajar algunos ingresos percibidos en enero del 2014 y que fueron imputados en diciembre del 2013, y considerarlos en el periodo en que ingresaron a las arcas del Ministerio.
Del total de los ingresos sujetos al ajuste al que se refiere la Contraloría, un 90% corresponde al impuesto único sobre los combustibles.
Fallas expresó que las cifras son positivas y que reflejan la efectividad de las acciones que el gobierno ha venido aplicando desde el segundo semestre del año. Indicó que ahora más que nunca urge aprobar la ley para fortalecer la lucha contra el fraude fiscal y el contrabando e hizo un llamado a los legisladores para su aprobación.
“Los únicos beneficiados de no aprobar esas iniciativas son los evasores y los contrabandistas, por lo que entre más pronto tengamos esas herramientas más podremos hacer por reducir la evasión y atacar el comercio ilícito”, manifestó el jerarca de Hacienda Helio Fallas.
Según Hacienda, otro aspecto favorable para el control del déficit fue una mayor ejecución de proyectos de inversión pública, motor importante para el crecimiento económico. Para ello se dio un seguimiento más riguroso a los proyectos e inversiones.
En el primer semestre de 2014 se ejecutó un 34% de lo programado y en el segundo semestre la ejecución ascendió al 94%.
Gasto controlado
Si se comparan los gastos efectuados a diciembre de 2014, hubo una desaceleración, principalmente en el segundo semestre del año, con una variación interanual de 9,3%, cifra inferior al período anterior que fue del 14%.
Según Hacienda eso es muestra de la efectividad de las medidas aplicadas para mantener gastos prioritarios, controlar gastos evitables y aumentar inversión.
“El gasto corriente 2014 fue el menor de los últimos seis años, al mostrar un crecimiento de 8,7%. En 2013, por ejemplo, el gasto corriente creció un 13,4%. Las remuneraciones también registraron un crecimiento de 8,3%, el menor de los últimos los últimos seis años”, indican los datos divulgados este martes.
“En el caso de los ingresos tributarios, el crecimiento durante el año fue de 6,9%, lo que se explica por el ajuste señalado por la Contraloría General de la República al impuesto a los combustibles en enero de 2014, además por una menor demanda de combustibles durante todo el año anterior y por la nueva composición de la estructura productiva señalada en un estudio reciente de la CGR. A ello se suma el efecto que generó sobre los impuestos de renta y sobre las ventas el ajuste por devoluciones por ¢4.442 millones y ¢2.625 millones”, detalla el informe de Hacienda.
La reducción del déficit significó cerca de ¢200.000 millones menos de colocación de deuda, en relación con las necesidades de endeudamiento presupuestado.
Para Fallas, si bien se logró contener el déficit como porcentaje PIB, la tendencia que muestren los ingresos, los cambios en las estructura productiva, así como la creación descontrolado de exoneraciones y la liberación comercial, han deteriorado la base tributaria por lo que es urgente el compromiso de todo los sectores para lograr el acuerdo fiscal que requiere el país para estabilizar sus finanzas públicas.
En ese sentido, la meta de las instituciones que conforman el Consejo Presidencial Económico es impulsar acciones políticas para asegurar un crecimiento económico del 4% anual en el Producto Interno Bruto, entre las que destacan el impulso a proyectos de inversión pública con financiamiento externo e interno y de rápida ejecución; la promoción de iniciativas con inversión extranjera directa y la implementación de planes, políticas y acciones que incentiven la generación de empleo en el corto plazo.

