La expresidenta de la República, Laura Chinchilla, renunció al Partido Liberación Nacional, tras las tres derrotas consecutivas de los verdiblancos en las elecciones por llegar a la jefatura de Estado del país.
Chinchilla se va del PLN actuando “en consonancia por impulsar una renovación de estructuras y un diálogo abierto sobre su rumbo”, ya que el partido actuó como si no había pasado nada, según la opinión de la exmandataria.
Reconocida por el escándalo de la “Trocha” durante su gobierno y haber sido la persona en ostentar el cargo de Presidente de la República desde el partido liberacionista, ella fue crítica de su partido.
“Peor aún, en lugar de proceder a hacer una valoración honesta, rigurosa, crítica y participativa sobre su presente y futuro, el partido entró en un estado de letargo y negociación sobre lo ocurrido”, dijo Chinchilla en una carta enviada al partido.
La expresidenta señaló que existen atrasos en discusiones sobre las estructuras del partido y ética.
Justamente, la renuncia de la expresidenta se da luego de perder el pulso (junto a Figueres) de sacara a Gustavo Viales de la Secretaría General de Partido, siendo uno de los puestos más importantes de la agrupación política; tanto así que aparentemente no pueden sacarlo otros miembros, ni se puede convocar a una Asamblea Nacional para echarlo.
Viales fue diputado para el periodo 2018-2022, presidente de la Comisión de Seguridad y Narcotráfico, quien renunció a la jerarquía del órgano legislativo, tras ingresar a la casa de un supuesto narcotraficante. Posteriormente, tanto él como su papá (Carlos Viales, alcalde de Corredores) han sido investigados por las autoridades por supuestos nexos con el narco.
De esta situación de desprende el deseo de una parte del Partido Liberación Nacional por sacarlo.
Chinchilla anunció que seguirá luchando por las causas y principios en los que cree, como la dignidad humana, la justicia y la democracia; deja las puertas abiertas a los liberacionistas y costarricense que deseen conversar con ella.
