Un tribunal oral de Buenos Aires dictó la sentencia, en un juicio llevado a cabo desde febrero de 2011 contra Videla, el ex presidente de facto Reynaldo Bignone, (a quien la justicia condenó con 15 años), y otros nueve acusados por el robo 34 bebés nacidos de mujeres prisioneras.
La justicia consideró que la apropiación ilegal de menores no fue aislada sino una práctica desde la cúpula de las Fuerzas Armadas durante la represión contra los grupos subversivos en la década de 1970.
Los hechos juzgados, dijo el tribunal en su resolución, son “delitos de lesa humanidad, implementados mediante una práctica sistemática y generalizada de sustracción, retención y ocultamiento de menores de edad, haciendo incierta, alterando o suprimiendo su identidad”.
Según organismos de derechos humanos, desaparecieron cerca de 30.000 disidentes durante el régimen de facto, entre ellas muchas embarazadas que dieron a luz en cautiverio. Muchos bebés fueron entregados a militares y allegados, quienes los inscribían con su apellido y una fecha diferente de nacimiento para no dejar rastros.
Según las Abuelas de Plaza de Mayo, unos 500 niños nacieron en cautiverio o fueron secuestrados con sus padres, de los cuales la organización humanitaria ha restituido la identidad a 106 de ellos. El Periódicocr
