George Rodríguez EP. El presidente editor del diario venezolano El nacional, Miguel Henrique Otero, aconsejó este lunes a los medios de comunicación independientes de Nicaragua a no ceder a presiones gubernamentales.
Los gobiernos autoritarios asedian a los medios, en una escalada por lograr la hegemonía comunicaciones, aseguró Otero, en declaraciones publicadas por el periódico nicaragüense opositor El Nuevo Diario.
El director del periódico venezolano aludió así a los regímenes cubano –presidido por Miguel Díaz-Canel-, nicaragüense –presidido por Daniel Ortega-, y venezolano –presidido por Nicolás Maduro-.
El periodista relató, asimismo, que, por la vía de la monopolización de la venta de papel, el régimen de Maduro afectó la circulación de periódicos impresos, lo que causó el cierre de más de medio centenar de esos medios.
Por la misma razón, El Nacional, cuya primera edición fue publicada el 3 de agosto de 1943, dejó de circular, en versión impresa, el 14 de diciembre, informando ahora solamente en su sitio en Internet, indicó, a El Nuevo Diario.
Interrogado respecto a si lo ocurrido en Venezuela puede registrarse en Nicaragua, en el marco de la represión gubernamental que tiene lugar hace casi ocho meses, Otero respondió que “esas son las estrategias de los gobiernos autoritarios, que es llegar a la hegemonía comunicacional y es una forma muy sofisticada de llegar al modelo cubano a largo plazo, entonces, yo no pongo en duda que ese es el camino que van a tomar”.
Según el periodista, quien, a causa de persecución por parte del régimen de Maduro se exilió en España, país europeo que le otorgó la naturalización, dijo que, en general, el acoso a los medios de comunicación independientes responde a la intolerancia que los gobiernos dictatoriales presentan frente a cualquier crítica.
“Esa es una manera de controlar la información, porque una de las cosas que tienen los gobiernos autoritarios es que no pueden soportar que los critiquen”, explicó.
En opinión de Otero, en el caso de Nicaragua, los medios deben mantenerse en estado de alerta, sin ceder a la presión gubernamental.
“Hay que estar alerta, hay que dar la batalla, no hay que flaquear, no hay que ceder a las presiones. Yo creo que estos regímenes van a ir cayendo, uno tras otro, y hay que llegar al final en la lucha”, recomendó.
Las declaraciones de Otero fueron publicadas tres días después de que tres medios de comunicación nicaragüenses fueron blanco de una violenta operación de allanamientos simultáneos que afectaron, además, a varias organizaciones no gubernamentales que, la semana pasada y por decisión legislativa -a solicitud del Ministerio de Gobernación (Migob)-, sufrieron el retiro de personería jurídica.
Se trata del semanario Confidencial y los programas informativos Esta Noche y Esta Semana, dirigidos por el periodista Carlos Fernando Chamorro.
Las instalaciones de los tres medios fueron atacadas la madrugada del viernes, al igual que las sedes de las organizaciones no gubernamentales, por agentes de la Policía Nacional quienes, sin orden judicial, irrumpieron en esos locales, apoderándose de equipo electrónico diverso, así como de documentos, y causaron destrozos.
Los ataques policiales se inscriben en la violenta crisis sociopolítica que, estallada el 18 de abril, se ha enmarcado en la masiva exigencia popular de que el presidente nicaragüense, Daniel Ortega, y su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo, renuncien a sus respectivos cargos –demanda que la pareja gobernante se ha negado a acatar-.
La represión policial y parapolicial con la que el gobierno viene enfrentando las manifestaciones y otras expresiones opositoras ha cobrado aproximadamente 545 vidas, generado miles de heridos, detenidos, y desaparecidos, dañado en gran escala a la economía nacional, y determinado que miles de nicaragüenses emigren, principalmente hacia la limítrofe Costa Rica -donde más de veinte mil personas han solicitado refugio-.
En el caso de Venezuela, de acuerdo con diversos cálculos, aproximadamente dos millones de venezolanos se han desplazado, vía terrestre, a países sudamericanos tales como Brasil, Colombia, Ecuador, Perú, a causa de la dramática situación nacional.
Además de la represión antiopositora por parte del gobierno venezolano, quienes abandonan el país denuncian, entre otros factores causantes del éxodo, la masiva escasez de alimentos básicos y medicinas, el bajísimo poder adquisitivo de los salarios, y la falta de oportunidades.


