Redacción. – A través de un informe oficial, el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos describió a Costa Rica como un “punto clave de transbordo de cocaína a nivel mundial”, señalando de forma explícita que nuestro territorio ya no es una excepción en seguridad, sino parte del engranaje global del narcotráfico.
Según la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Tesoro estadounidense, organizaciones criminales han convertido el puerto de Moín, en Limón, en un hub estratégico para trasladar toneladas de cocaína desde Colombia hacia Estados Unidos y Europa.
El texto oficial señala que, desde la apertura de la terminal portuaria en 2019, grupos criminales han competido violentamente por el control de ese punto, lo que convierte a Costa Rica no en un país “afectado” por el narcotráfico, sino en una plataforma operativa del negocio global de la droga.
El informe se da tras una sanción que incluye a cinco costarricenses, entre ellos Luis Manuel Picado Grijalba y su hermano, quienes figuran como cabecillas de una red que no solo mueve droga, sino que usa empresas locales y hasta un salón de belleza para lavar dinero y legitimar ganancias ilícitas.
El comunicado en inglés es claro: estas personas operaban desde Costa Rica, aprovechando su ubicación geográfica, su infraestructura portuaria y sus debilidades institucionales para facilitar el flujo internacional de drogas.




