George Rodríguez EP. El Presidente costarricense, Carlos Alvarado, reafirmó este jueves el compromiso de Costa Rica de exponer en foros internacionales la violenta crisis sociopolítica que hace algo más de ocho meses afecta a Nicaragua.
El mandatario aseguró, asimismo, la voluntad de Costa Rica en materia de defensa de los valores democráticos.
“Costa Rica no cejará en sus esfuerzos por defender los valores democráticos y continuará exponiendo la crisis de Nicaragua en foros internacionales, como ahora lo hace en la Organización de Estados Americanos (OEA)”, citado brevemente en un comunicado presidencial.
Es necesario que la comunidad internacional aplique medidas multilaterales en procura del restablecimiento y la protección de los derechos humanos en Nicaragua, indicó, asimismo.
“El mandatario costarricense reiteró el llamado a la Comunidad Internacional para activar los mecanismos y las medidas propias del multilateralismo para restaurar y resguardar la plena vigencia de los derechos y las libertades de los nicaragüenses”, señaló la Presidencia costarricense, en el texto.
Las declaraciones de Alvarado fueron difundidas poco antes del inicio, en Washington, de la Sesión Especial del Consejo Permanente de la OEA para abordar la dramática situación en Nicaragua, país centroamericano limítrofe con Costa Rica.
La sesión será presidida por la embajadora costarricense en la OEA, Montserrat Solano, en virtud de que Costa Rica, que ejerce la vicepresidencia del consejo, está en temporal desempeño de la presidencia.
La crítica situación nicaragüense, estallada el 18 de abril, ha cobrado por lo menos 545 vidas, generado miles de heridos, detenidos, y desaparecidos, dañado en gran escala a la economía nacional, y determinado que miles de nicaragüenses emigren, principalmente hacia la limítrofe Costa Rica -donde más de veinte mil personas han solicitado refugio-.
La represión policial y parapolicial antiopositora ha pasado, de ser esencialmente masiva -contra actividades opositoras públicas-, a constituirse en principalmente selectiva -mediante la captura y la desaparición de opositores quienes son blanco de búsqueda individual- y concentrada, de momento, en medios de comunicación independientes y en organizaciones no gubernamentales defensoras de los derechos humanos.


