Dos presuntos líderes de la organización criminal conocida como La H o Los Hondureños, que operó en la provincia de Limón durante la última década, han proporcionado información clave a la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) que compromete al exmagistrado costarricense Celso Gamboa Sánchez como parte de una red internacional de narcotráfico.
Los extraditados Alexander Zacarías Herrera Hernández y Guillermo Gilberto Herrera Hernández, quienes fueron entregados a las autoridades estadounidenses en 2024 y actualmente están detenidos en Texas, son identificados por la DEA como testigos colaboradores en la causa penal contra Gamboa.
La acusación presentada por el Tribunal del Distrito Este de Texas, División Sherman —la misma jurisdicción que procesa el caso contra Gamboa revela que tanto los Herrera como el exmagistrado enfrentan cargos por fabricación y distribución de cocaína con intención de exportación a Estados Unidos, en violación de los artículos 963 y 959 del Título 21 del Código de EE. UU.
Aunque operaban de forma independiente, ambos casos comparten similitudes: rutas de trasiego, vínculos con el Clan del Golfo en Colombia, uso de territorio costarricense para el almacenamiento y tránsito de la droga, y una coincidencia temporal en las operaciones ilícitas entre 2011 y 2022.
La organización La H, liderada por los hermanos Herrera, se enfrentó durante años a otra banda rival, La T, al mando de Tony Alexander Peña Russell. Ese conflicto dejó alrededor de un centenar de muertos en el Caribe costarricense. Sin embargo, las operaciones del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) entre 2024 y 2025 permitieron la desarticulación casi total del grupo.
Según documentos oficiales, los testigos identificados como CW-1 y CW-2 presuntamente los hermanos Herrera participaron en múltiples operaciones junto a Gamboa Sánchez, a quien describieron como líder de una organización de tráfico de drogas (DTO) radicada en Costa Rica.
Los testigos relataron cómo el exmagistrado coordinaba la recepción de cargamentos marítimos de cocaína entre 2020 y 2022, facilitando su almacenamiento y posterior distribución a países como Honduras, Guatemala, México y EE. UU. Asimismo, Gamboa habría aprovechado su conocimiento e influencia en instituciones como el Servicio Nacional de Guardacostas (SNG) y el manejo de escáneres portuarios para brindar apoyo logístico a la organización.
Una de las revelaciones más graves es que el exministro habría traicionado a sus socios, proporcionando información a las autoridades estadounidenses que derivó en la captura y extradición de miembros clave de la organización La H.
Las acusaciones contra Gamboa y Herrera no solo incluyen cargos por narcotráfico, sino también solicitudes de decomiso de bienes, tanto aquellos adquiridos con fondos ilícitos como los utilizados para facilitar el tráfico de drogas. En ambos casos, los fiscales buscan confiscar propiedades directamente relacionadas con la actividad criminal, así como activos mezclados con bienes legítimos.
Ambos procesos se encuentran actualmente en etapa de desarrollo judicial en Texas, mientras se espera una sentencia definitiva.

