William Aguilar | EP. El viernes anterior no fue muy diferente de cualquier otro día en la aldea de Nabi Saleh, cerca de Ramala, con un grupo de palestinos protestando por la ocupación israelí, un grupo de soldados israelitas armados para la guerra y un grupo de activistas luchando con piedras. Lo único que rompió el clima de cotidianidad fue la presencia de cámaras de la prensa internacional.
Uno de los palestinos que se atrevió a tirar piedras resultó ser un niño de apenas 12 años con el brazo enyesado, al que un militar persiguió y aprehendió, lastimándolo. Al ver esto, periodistas grabaron el hecho e intentaron forzar al soldado para que liberara al niño, quien lloraba por la fuerza con que era sujetado.
Según la nueva legislación de Israel, cualquiera que lance piedras a las fuerzas de seguridad, incluso menores de edad, podría enfrentar una condena de 20 años de cárcel.
De a pocos se fue sumando más personas a defender al niño, hasta que el soldado se vio obligado a soltar al menor.
“Se produjo una grave alteración de la paz en Nabi Saleh, donde varios palestinos arrojaron piedras a las fuerzas del Ejército. El joven fotografiado fue identificado como uno de los agresores, por lo que se decidió su detención. Durante el arresto se produjo una violenta provocación por un grupo de palestinos, entre ellos mujeres y niños. A la vista de la violencia del altercado, el comandante decidió no seguir adelante con la detención”, dice la declaración oficial de las Fuerzas Armadas israelíes.
El video fue colgado a Youtube por el diario El País, de España.
https://youtu.be/pvJNYjzm9jk

