George Rodríguez EP. El vicepresidente estadounidense, Mike Pence, aseguró este martes que el presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, le informó que la multitudinaria Caminata del Migrante, que desde Honduras se dirige a Estados Unidos, es financiada por Venezuela.
“El presidente de Honduras me dijo que esto fue organizado por grupos izquierdistas, en Honduras, y financiado por Venezuela”, indicó el vicepresidente, al participar en una actividad organizada por el diario estadounidense The Washington Post.
Pence aseguró que el gobierno que integra se esforzará por impedir que los miles de caminantes lleguen a la frontera terrestre de 3,155 kilómetros entre México y Estados Unidos, e ingresen a territorio estadounidense.
Por su parte, otro periódico de Estados Unidos –The Daily Caller- informó, citando a un alto funcionario gubernamental, que Hernández y Pence conversaron telefónicamente respecto a la situación migratoria.
Pence formuló las declaraciones tres días después de que Hernández y su colega de Guatemala, Jimmy Hernández, se reunieron, en la capital guatemalteca, para abordar el tema de la marcha.
En conferencia prensa luego del encuentro desarrollado el 20 de octubre, ambos gobernantes denunciaron lo que definieron como las motivaciones políticas que hacen que la caminata trascienda la dimensión migratoria.
“Quiero lamentar profundamente el abuso de la necesidad de las personas. Yo considero que todo tiene un límite, y no es posible que, por razones políticas, se utilice la desgracia del ser humano para sacarle provecho. Creo que hay otras formas de hacer la política”, dijo Hernández, sin identificar personas ni sectores.
Al respecto, Morales dijo que, por manipulación política, se pone en riesgo a los migrantes, al conducirlos a cruzar, ilegalmente, las fronteras en la ruta de la movilización.
Por su parte, el mandatario guatemalteco aseguró que la marcha “va mucho más allá de un tema migratorio”, planteó que “muchas personas, por fines políticos o por los que se pretendan (…) están aprovechando para violentar las fronteras, la buena fe de los Estados, y, por supuesto, poner en riesgo lo más importante: a las personas”.
Como ejemplo, señaló la detención, en territorio guatemalteco, y posterior deportación, del periodista y ex diputado hondureño Bartolo Fuentes, participante en la caminata.
“Estuvo alentando a que se realizara una migración sin el cumplimiento debido de los órdenes establecidas tanto en Honduras como en Guatemala”, dijo Morales, quien aseguró que se trata de “una migración que a todas luces es peligrosa, para los migrantes en primer lugar”.
En ese sentido, señaló el hecho de que un caminante falleció en un accidente ocurrido en territorio de Guatemala.
Se trata del “riesgo que corren todas las personas que emigran de esa forma, y máxime cuando se hace de una forma violenta”, afirmó.
La movilización es fuertemente adversada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha amenazado con cerrar militarmente la frontera de ese país con México, en el caso de que los migrantes lleguen a la zona.
La Caminata del Migrante –que incluye a mujeres, algunas embarazadas, y niños- salió el 13 de este mes de la noroccidental ciudad de San Pedro Sula –el centro industrial maquilador textil de Honduras- rumbo a Estados Unidos.
La mayoría de los aproximadamente tres mil caminantes –cifra que, según cálculos de Naciones Unidas creció a unos siete mil- logró, el 19 de octubre, ingresar a territorio de México, pero su avance fue interrumpido por centenares de agentes de la Policía Federal de ese país.
El gobierno mexicano indicó que la acción policial obedeció al hecho de que el contingente ingresó irregularmente al país, y que las autoridades pertinentes estaban en disposición de apoyar a los migrantes, en el marco de la legalidad.
Sin embargo, el presidente de México, Enrique Peña Nieto, y otras autoridades de ese país expresaron disposición a apoyar a los integrantes de la masiva marcha en el proceso de regularización migratoria para continuar el avance hacia la frontera con Estados Unidos o solicitar refugio.
La mayoría logró la continuación de su desplazamiento hacia la frontera mexicano-estadounidense.
Los participantes en la marcha huyen de la violencia y la falta de oportunidades que afectan a ese país que, junto con El Salvador y Guatemala, integra el Triángulo Norte de Centroamérica –una de las regiones más inseguras, a nivel mundial-.


