George Rodríguez EP. La Caminata del Migrante, que se dirige a Estados Unidos consta de más de 10 mil personas, pero no se permitirá que ingresen al país, afirmó este martes el presidente estadounidense, Donald Trump.
El contingente de migrantes incluye a “10,000 personas”, dijo Trump, a periodistas, en su oficina en la Casa Blanca, acompañado por el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, y aseguró que tiene facilidad para “estimar el tamaño de multitudes”.
El mandatario reafirmó su decisión de no permitir el ingreso de los caminantes, mayoritariamente hondureños, y que, de ser necesario, desplazará efectivos militares hacia la frontera sur –el límite terrestre de 3,155 kilómetros que Estados Unidos comparte con México-.
“No entrarán”, aseguró el president, quien ratificó la advertencia de que “tendremos que llamar a nuestros militares, si es necesario, pero no podemos permitir que esto ocurra, no podemos permitir que nuestro país sea violado así”.
Respecto a la afirmación que formuló recientemente, en el sentido de que criminales y ciudadanos de países de Oriente Medio se habían infiltrado en la marcha, dijo que si bien carece de datos al respecto, la posibilidad existe.
“No hay pruebas de nada, pero podría ser, perfectamente”, aseguró.
Por su parte, Pence confirmó la disposición de Trump de no permitir el ingreso de los migrantes a territorio estadounidense, y dijo que el mandatario está dispuesto a coordinar acciones con el gobierno de México para que la marcha, que avanza por territorio mexicano, se regrese.
El mandatario estadounidense está “absolutamente decidido a usar todos los medios que tiene a su disposición para organizar esfuerzos con el fin de que México dé la vuelta a esta caravana”, indicó.
El vicepresidente también confirmó la información que reveló horas antes, en el sentido de que el presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, le indicó que la caminata fue organizada, por agrupaciones izquierdistas, con fondos venezolanos.
Pence se abstuvo de indicar si el gobierno estadounidense comparte lo afirmado por Hernández.
La Caminata del Migrante –que incluye a mujeres, algunas embarazadas, y niños- salió el 13 de este mes de la noroccidental ciudad de San Pedro Sula –el centro industrial maquilador textil de Honduras- rumbo a Estados Unidos.
La mayoría de los aproximadamente tres mil caminantes –cifra que, según cálculos de Naciones Unidas creció a unos siete mil- logró, el 19 de octubre, ingresar a territorio de México, pero su avance fue interrumpido por centenares de agentes de la Policía Federal de ese país.
El gobierno mexicano indicó que la acción policial obedeció al hecho de que el contingente ingresó irregularmente al país, y que las autoridades pertinentes estaban en disposición de apoyar a los migrantes, en el marco de la legalidad.
Sin embargo, el presidente de México, Enrique Peña Nieto, y otras autoridades de ese país expresaron disposición a apoyar a los integrantes de la masiva marcha en el proceso de regularización migratoria para continuar el avance hacia la frontera con Estados Unidos o solicitar refugio.
La mayoría logró la continuación de su desplazamiento hacia la frontera mexicano-estadounidense.
Los participantes en la marcha huyen de la violencia y la falta de oportunidades que afectan a Honduras, país que, junto con El Salvador y Guatemala, integra el Triángulo Norte de Centroamérica –una de las regiones más inseguras, a nivel mundial-.


