George Rodríguez EP. Los países europeos que plantearon, al gobierno de Venezuela, que convoque a elecciones, en el plazo de ocho días, o apoyarán al autoproclamado presidente interino venezolano, Juan Guaidó, carecen de potestad para formular tal afirmación, advirtió, este sábado, el canciller venezolano, Jorge Arreaza.
Al hacerlo, siguen los lineamientos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró Arreaza, al intervenir en la sesión especial llevada a cabo, por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, para abordar el caso de Venezuela.
“Europa se pone a la cola de Estados Unidos, y del gobierno de Donald Trump, Dándonos ocho días, de qué?”, planteó el ministro, para agregar, a continuación: “De dónde sacan ustedes que tienen potestad alguna para dar plazos o ultimátum a nación alguna. De dónde se les ocurre semejante acción injerencista?”.
Inicialmente planteado por España, el plazo fue apoyado, a continuación por Francia, país al que siguieron Alemania, Holanda, Portugal, y el Reino Unido, de acuerdo conversiones periodísticas originadas en Europa.
Esos países, al igual que Estados Unidos y varias naciones americanas, consideran que la votación presidencial del 20 de mayo de 2018, en la que Maduro obtuvo la reelección, fue fraudulenta, ya que, entre otras irregularidades, se realizó con mínima participación opositora, y sin observación electoral internacional.
Por ello, de acuerdo con esta corriente internacional, el segundo período presidencial consecutivo (2019-2025), que Maduro inició el 10 de enero, es ilegítimo, lo que, según lo resuelto por la Asamblea Nacional, convirtió al gobernante en usurpador del cargo.
Respecto al plazo formulado por los países europeos, el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, emitió, este sábado, una declaración en la que indicó que “no buscamos poner o quitar gobiernos en Venezuela, queremos democracia y elecciones libres y transparentes en Venezuela”.
Casi simultáneamente, el presidente francés, Emmanuel Macron, escribió, en la red social Twitter, que el plazo responde a la necesidad de que los venezolanos deben tener la oportunidad de participar en elecciones libres.
“El pueblo venezolano debe poder decidir libremente su futuro. Sin elecciones anunciadas en 8 días, podríamos reconocer a @jguaido como « Presidente encargado » de Venezuela para implementar dicho proceso político. Trabajamos conjuntamente con nuestros aliados europeos. https://t.co/9RkwF0IamF”, tuiteó Macron.
La autoproclamación, el 23 de enero, de Guaidó, el diputado opositor quien preside la Asamblea Nacional –parlamento unicameral de Venezuela-, constituyo un acto golpista, impulsado por el gobierno estadounidense, denunció.
“Estados Unidos no está detrás del golpe de estado: está a la vanguardia, da y dicta las órdenes, no sólo a la oposición venezolana sino a los estados satélites”, en lo que constituye una “”grosera intervención”, afirmó.
Guaidó ha afirmado que la decisión de autoproclamarse presidente interino se apega a la Constitución venezolana, debido a que la presidencia del país, usurpada por el mandatario Nicolás Maduro, estaba vacante.
Al ampliar su señalamiento respecto a Estados Unidos, como cabeza de la denunciada acción golpista, Arreaza advirtió que “Venezuela no será el trofeo de guerra de Donald Trump”, aseguró que “Venezuela no está sola, porque está apegada a su Constitución y a la Carta de las Naciones Unidas”, garantizó que “Venezuela no le dará la guerra que Estados Unidos quiere”, porque “Venezuela es territorio de paz”.
La sesión del organismo mundial fue convocada por Estados Unidos, cuyo gobierno fue el primero en reconocer a Guaidó como presidente interino de ese caribeño país sudamericano.
Durante el debate, el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, formuló fuertes críticas al régimen de Maduro, y exhortó, a los países que no lo han hecho, a reconocer a Guaidó como presidente interino.
La reunión se enmarcó en la crisis socioeconómica, política, y de seguridad que, hace años, afecta a Venezuela, situación que ha generado el éxodo que, de acuerdo con diversos cálculos, han emprendido por lo menos tres millones de personas quienes, vía terrestre, quienes se han desplazado a países sudamericanos tales como los limítrofes Brasil y Colombia, los mismo que Ecuador y Perú.
Además de la represión antiopositora por parte del régimen madurista, quienes abandonan el país denuncian, entre otros factores causantes del éxodo, la masiva escasez de alimentos básicos y medicinas, el marcadamente bajo poder adquisitivo de los salarios, y la generalizada falta de oportunidades.
