Aarón Chinchilla EP. En un encuentro histórico, los mandatarios de Estados Unidos, Donald Trump y Corea del Norte, Kim Jong Un , se reunieron en Singapur para discutir acerca de las tensiones entre ambos países y principalmente sobre el uso de armas nucleares.
Según trascendió, los líderes se comprometieron en la normalización de las relaciones diplomáticas entre ambos países, crear un “régimen de paz duradera y estable” en la península de Corea. De igual forma, el gobierno estadounidense se comprometió en garantizar la seguridad del régimen norcoreano, mientras que Kim Jong Un afirmó un “firme e inquebrantable” compromiso con la completa desnuclearización de la península.
Otros acuerdos generales fueron la no realización de ejercicios y maniobras militares por parte de los Estados Unidos con Corea del Sur, el retiro de sanciones al Gobierno norcoreano, la posibilidad de una segunda cumbre Trump – Kim y la excarcelación de los presos estadounidenses en el país asiático.
Trump señaló que “tendremos una relación fantástica, no tengo ninguna duda”, mientras que el líder norcoreano aseguró que “los viejos prejuicios y prácticas fueron obstáculos en nuestro camino hacia adelante pero los superamos todos y hoy estamos aquí”.
“Kim es un hombre muy talentoso (…) Nuestra relación con Norcorea va a ser muy diferente a lo que hemos visto en el pasado. La gente va a estar muy impresionada, feliz. La reunión fue “mejor de lo que nadie había esperado”, afirmó Donald Trump.
“Acordamos un compromiso histórico y dejamos atrás el pasado. El mundo verá un cambio grande”, señaló Kim Jong Un.
La reunión fue la primera entre mandatarios de ambos países tras casi 70 años de confrontación a raíz de la Guerra de Corea (1950-1953).
