La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha sacado a Nicaragua de nueve organismos internacionales de los que era parte desde hace varias décadas. El último fue el Parlamento Centroamericano (Parlacen) del cual informó su salida el 03 de octubre de 2026.
Nicaragua es miembro fundador de este organismo desde 1987, cuando el mismo Daniel Ortega participó en el tratado constitutivo que dio vida al Parlacen en esa fecha aunque entró en marcha hasta octubre de 1991.
La salida de este organismo se suma a una larga lista de tensiones diplomáticas, rupturas de relaciones, expulsión o suspensión de la presencia de agencias de Naciones Unidas y salida definitiva de al menos ocho organismos de los que Nicaragua formaba parte.
Adiós a las agencias de la ONU
En 2025, el régimen se salió de cinco agencias Naciones Unidas de las que Nicaragua era miembro fundador:
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO)
La Organización Internacional del Trabajo (OIT)
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM)
La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco)
Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur)
De la FAO, el régimen sacó a Nicaragua el 04 de febrero de 2025 luego que este organismo incluyera al país como una de las naciones con mayor hambre en el mundo. También ordenó el cierre de sus oficinas en Managua. Este organismo era el tercer cooperante internacional que más fondos donó al sector público nicaragüense durante los últimos tres años.
El 28 de febrero de 2025, la dictadura notificó a la OIT y al OIM su decisión de retirarse de ambos organismos tras acusarlos de actuar “politizadamente prestándose a maniobras de desestabilización e injerencismo” sobre Nicaragua, y de no cumplir con la misión para la que fueron creados. La salida tendrá efecto hasta 2027.
En 2024, la OIT demandó al Estado restablecer libertad de asociación gremial en Nicaragua y en 2025, estableció crear una comisión para investigar la situación de los derechos laborales bajo el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Por su parte, la OIM publicó un informe sobre migraciones en el que expuso el éxodo nicaragüense y evidenció el paso de migrantes por el país. El régimen dijo que se trata de “información falsa, malintencionada e irresponsable”.
El 04 de abril de 2025, retiraron a Nicaragua de la Unesco por la decisión de entregar el Premio Mundial a la Libertad de Prensa al diario La Prensa, el más antiguo de Nicaragua que ha sido perseguido y confiscado. El Ministerio de Relaciones Exteriores calificó esta decisión como “vergonzosa” y que “atenta contra los valores de la identidad y cultura nacional”. Nicaragua era miembro de la Unesco desde 1952.
El 12 de junio de 2025, el régimen comunicó su decisión irrevocable de retirarse de Acnur tras acusarla de emitir publicaciones “sesgadas y parcializadas”, y de “convertirse en un instrumento de manipulación, de doble rasero y de injerencia en los asuntos internos de los Estados”.
Otras salidas en 2025
En marzo de 2025, el régimen sacó a Nicaragua de la Corte Centroamericana de Justicia (CCJ), un organismo regional que forma parte del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA). El retiro se conoció horas después de que fracasaron en su intento de imponer al excanciller nicaragüense Denis Moncada Colindres como secretario general del SICA.
Nicaragua aseguró que se salía porque “la Corte está sometida a las decisiones del Consejo Judicial Centroamericano y del Caribe, que no forma parte del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA)”.
Este organismo dejó de existir en agosto de 2026 tras la salida de Honduras, El Salvador y Guatemala.
En febrero de 2025, el régimen anunció la salida del Consejo de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas (ONU) tras calificar de “falsedades, calumnias y mentiras” el informe que presentó el Grupo de Expertos en Derechos Humanos de la ONU sobre Nicaragua (GHREN) en que se confirmó la participación activa del Ejército en la represión de 2018.
Nicaragua se retiró del Consejo y “de toda actividad relacionada con este Consejo y todos sus mecanismos satélites”. Lo que significa que el régimen rechaza el someterse a evaluaciones periódicas como es el Examen Periódico Universal (EPU) y cancela la cooperación con los comités, misiones y relatores especiales de la ONU.
Salida de la OEA
La Organización de Estados Americanos (OEA) fue el primer organismo internacional del cual la dictadura de Ortega y Murillo sacó a Nicaragua, pese a ser miembro fundador desde 1948.
El retiro se divulgó el 19 de noviembre de 2021, siete días después que la Asamblea General de cancilleres de la OEA aprobara una resolución que declaró “sin legitimidad democrática” las votaciones de 2021 en las que la pareja se reeligió, sin competencia política y sin garantías democráticas.
La salida de este organismo se materializó el 19 de noviembre de 2023. Al retirarse de la OEA se pierde el efecto vinculante de las resoluciones o declaraciones que el organismo pudiese hacer sobre Nicaragua.
Expulsión de mecanismos internacionales
En 2018, el régimen ejecutó la expulsión del país de tres mecanismos internacionales de derechos humanos:
- La Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los DD. HH. (OACNUDH)
- El Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua (MESENI) y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)
- El Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI)
Estos mecanismos habían llegado a Nicaragua para monitorear la situación de derechos humanos de Nicaragua tras la Rebelión de Abril.
El régimen fue quien invitó al OACNUDH para apoyar el trabajo de la Comisión de Verificación y Seguridad (CVS) que se creó durante el primer Diálogo Nacional para reducir la violencia. La misión llegó el 28 de junio de 2018, pero solo duró dos meses en el país porque el régimen suspendió la invitación después que se publicara un informe de Naciones Unidas en el que le acusaba de cometer abusos de fuerza y violaciones de derechos humanos contra manifestantes.
El MESENI, la CIDH y el GIE fueron expulsados de Nicaragua entre el 19 y 20 de diciembre de 2018. La decisión se conoció un día después que el Meseni publicara un informe en que alertaban sobre “la intensificación de una cuarta etapa de represión estatal”. Ambos organismos estaban en el país realizando visitas a víctimas de la represión.
“La CIDH, MESENI, GIEI y OACNUDH se han constituido en una plataforma de divulgación de información falsa para promover en el ámbito internacional sanciones en contra de nuestro país”, les dijo durante una reunión a los representantes de estos organismos, el canciller Denis Moncada .
