El movimiento, que tiene su epicentro frente a las oficinas centrales de la Caja en San José, ha provocado una afectación directa en diversos servicios a lo largo del país
SAN JOSÉ– La Unión Sindical de la Caja Costarricense de Seguro Social cumplió su palabra y le arruinó el miércoles a miles de asegurados y sus familiares enfermos. Desde las primeras horas de este miércoles 25 de marzo de 2026, cientos de trabajadores del sector salud se han sumado a un movimiento de protesta nacional que busca alzar la voz contra lo que consideran un “congelamiento salarial injusto” y una falta de respeto a sus derechos laborales históricos.
El movimiento, que tiene su epicentro frente a las oficinas centrales de la Caja en San José, ha provocado una afectación directa en diversos servicios a lo largo del país. Según reportes preliminares recopilados por colegas de La Nación y la propia UNDECA, evidencias afectaciones en áreas críticas como salas de operaciones, farmacias y consulta externa están operando a media máquina en hospitales clave como el Calderón Guardia, el San Juan de Dios y el Hospital México.
“No nos dejaron otra alternativa”
Desde la dirigencia sindical, el mensaje es claro: la paciencia se agotó. Los trabajadores exigen el pago correcto de anualidades y un ajuste salarial que, según indican, ha sido postergado sistemáticamente por la administración. “Estamos aquí en defensa de la seguridad social y de la dignidad de quienes la sostienen día a día”, señalaron representantes de la Unión Sindical durante la concentración de esta mañana.
Para los sindicatos, la huelga no es solo una lucha por salarios, sino una medida de presión ante el deterioro de las condiciones de trabajo y la falta de plazas que sobrecarga al personal actual.
La respuesta institucional
Por su parte, la CCSS activó desde temprano sus planes de contingencia para intentar mitigar el impacto en los asegurados. La institución informó que se están priorizando las emergencias y los procedimientos oncológicos para evitar desenlaces fatales. No obstante, la administración admitió que cientos de citas y cirugías programadas tendrán que ser reprogramadas en los próximos días.
La Caja ha hecho un llamado a la población para que, a pesar del movimiento, asistan a sus centros de salud, ya que muchos servicios se mantienen activos gracias al personal que decidió no sumarse al paro. Sin embargo, la incertidumbre reina en los pasillos de los hospitales regionales, donde el apoyo a la huelga ha sido particularmente fuerte en servicios como nutrición y lavandería.
