Aarón Chinchilla EP. | El Primer Ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, prometió que, en caso que sea reelecto en los comicios legislativos que se desarrollarán en una semana, anexionaría distintos territorios palestinos y la Cisjordania.
A través de una conferencia de prensa, el mandatario israelí, candidato por el ultraderechista partido Likud, consideró que si el Kneset (parlamento) permite su releeción, estaría uniendo una parte de la parte de Cisjordania ocupada y el norte del mar Muerto, todo bajo el control de la Autoridad Nacional Palestina.
“Hoy anuncio mi intención, tras establecer un nuevo gobierno, de aplicar la soberanía israelí al Valle del Jordán y al norte del mar Muerto (…) Inmediatamente después de las elecciones si recibo un mandato claro de ustedes, los ciudadanos de Israel”, expresó Netanyahu, denominado a esta zona “la frontera oriental”.
Según el mandatario, es una chance única que Israel tiene para anexionar dichos territorios.
“No hemos tenido este tipo de oportunidad desde la Guerra de los Seis Días (1967) y es posible que no haya otra oportunidad en otros cincuenta años”, sentenció Netanyahu.
Los postulados del ultraderechista fueron inmediatamente rechazados por el lado árabe. El presidente palestino Mahmud Abbas comunicó que, si la medida se hacía efectiva, “todos los acuerdos firmados con Israel y las obligaciones derivadas de ellos terminarían”.
Por su parte, el primer ministro Mohamed Shtayeh, acusó que Netanyahu es “un destructor del proceso de paz”.
Estole traerá votos a corto plazo, pero Israel y él serán los perdedores a largo plazo, señaló Shtayeh.
Por su parte la Organización para Liberación Palestina (OLP) pidió al Organización de las Naciones Unidas (ONU) que actúe en relación al tema y “evite que Netanyahu y sus aliados entierren las perspectivas de paz”
El Valle del Jordán representa cerca del 30% de Cisjordania, territorio en el que los palestinos aspiran a formar un futuro estado, pero que ha sido ocupado por Israel desde el año 1967.
