Irene Guzmán | EP. Los equipos nacionales de fútbol femenino de México y Costa Rica se enfrentaron el lunes en la noche por el oro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, el partido fue intenso hasta los últimos minutos; el encuentro concluyó 3-1 a favor de las mexicanas.
El conjunto patrio llegó a la final en Barranquilla con la ilusión de ganar, por primera vez, una medalla de oro. Las patrias se midieron ante unas mexicanas con un fútbol más profesional, sin embargo, no se achicaron en ningún momento y jugaron de tu a tu.
La sele inició ganando el encuentro, gracias a un penal cobrado por Katherine Alvarado, luego de que la portera del Tri derribara a Gabriela Guillen. La anotación fue la única del primer tiempo y las jugadoras supieron cuidarlo hasta el minuto 59 cuando llegó el empate.
El primer tanto de las mexicanas no llegó solo, en tan solo 3 las mexicanas se pusieron arriba 3-1, robando así toda ilusión de la tricolor por ganar la medalla de oro. A pesar de ir perdiendo las nacionales no se rindieron y lucharon hasta el último minuto para poder sumar en el marcador.
A pesar de la derrota las nacionales consiguieron una medalla importante, ya que superaron lo hecho en Veracruz hace 4 años. Amelia Valverde técnica nacional, afirma que aunque no era lo que buscaban, está orgullosa del trabajo de las muchachas.
“Orgullosa, porque defender al país como lo hacen las muchachas es todo un ejemplo para nosotros, pero bueno no se da la de oro, pero estamos un escalón más arriba con la de plata, hace cuatro años no se pudo, en la semifinal contra ellas mismas,contra México y bueno gracias a Dios el equipo termina fuerte, termina creciendo, no como se quería pero siempre orgullosa de dirigir a un equipo de jugadoras de esta calidad”, afirmó la DT nacional.
La sele femenina demostró que está hecha para grandes cosas, en los 5 partidos que jugó anotó, consiguiendo 8 tantos a favor y 5 en contra. A pesar de no tener una liga profesional de fútbol femenina, las seleccionadas se dejaron todo en la cancha y reforzaron la necesidad de hacer una liga femenina y del apoyo de la afición.