George Rodríguez EP. El régimen del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, impidió este viernes el ingreso de una delegación del Centro por la Justicia y el Derechos Internacional (Center for Justice and International Law, Cejil) a ese país, informó la entidad.
“Las defensoras de derechos humanos y representantes de CEJIL, Marcia Aguiluz Soto, Francisca Stuardo Vidal, y Paola Limón fueron expulsadas arbitrariamente de Nicaragua esta mañana por las autoridades del aeropuerto internacional Augusto César Sandino”, indicó Cejil, en un comunicado.
El grupo proyectaba reunirse en Managua, la capital nicaragüense, con representantes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y su Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua (Meseni), agregó Cejil, cuya sede regional para Centroamérica y México está en San José, la capital de la vecina Costa Rica.
“A pesar de haber recibido una invitación formal por parte de la CIDH, a su llegada, los representantes de migración cuestionaron a la comitiva por no haber pedido autorización con suficiente tiempo de antelación para ingresar al país. Luego señalaron que la decisión era parte del ejercicio de su soberanía”, indicó el centro, en el texto de seis párrafos.
Citada en el comunicado, Aguiluz, directora regional de Cejil, aseguró que la acción no afecta el trabajo del centro en apoyo al pueblo nicaragüense y al restablecimiento de la democracia en ese país centroamericano.
“Pese a la arbitrariedad de estas actuaciones, no lograrán intimidarnos”, aseguró Aguiluz, quien agregó que “hoy más que nunca reafirmamos nuestro compromiso de seguir acompañando al pueblo nicaragüense en la lucha por el restablecimiento de la democracia. Su dignidad e inquebrantable convicción nos inspiran cada día. No están ni estarán solos”.
La directora regional de Cejil aludió así a la violenta crisis sociopolítica que hace algo más de seis meses golpea a Nicaragua.
El centro indicó, en el texto, que la medida aplicada a las tres activistas de derechos humanos es reflejo de esa dramática situación.
“Este acontecimiento es una muestra más de la grave crisis por la que atraviesa el país, en donde las voces de los defensores y defensoras de derechos humanos o de las personas que se oponen o cuestionan al Estado son silenciadas por diversos medios. El cierre de espacios democráticos es una realidad y se confirma día tras día”, aseguró la organización cuya sede central está en Washington.
Cejil subrayó, asimismo, la necesidad de que la situación sea condenada a nivel internacional.
“Hacemos un llamado a la comunidad internacional a condenar estos hechos y, en particular, a solidarizarse con los líderes y lideresas sociales, defensores/as de derechos humanos que están poniendo sus vidas en riesgo para reestablecer el estado de derecho y lograr respeto pleno por los derechos humanos en Nicaragua”, indicó.
La crisis, estallada el 18 de abril, presenta saldo de por lo menos 528 víctimas fatales, miles de detenidos, heridos, y desaparecidos, daño general a la economía nacional, y la emigración de decenas de miles de personas –principalmente a la vecina Costa Rica-.
Las manifestaciones masivas –y otras expresiones opositoras-, en apoyo a la exigencia de renuncia por parte de Ortega lo mismo que su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo, son reprimidas por agentes policiales –principalmente antidisturbios- y grupos parapoliciales, en general, actuando conjuntamente.
La represión antiopositora se lleva a cabo lo mismo masivamente -contra marchas callejeras y otras actividades públicas-, que selectivamente -mediante detenciones y ajusticiamientos de opositores quienes son blanco de búsqueda individual-.
