El Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) expulsó formalmente a dos diputados plegados al Chavismo: Melina Ajoy y Horacio Alvarado.
Así fue dado a conocer por Óscar Araya, presidente del Tribunal de Ética al Periódico La Nación y posteriormente ratificado por la legisladora guanacasteca.
La expulsión del PUSC se da luego de que su Tribunal de Ética abriera un proceso formal contra cinco diputados por su actuación en la votación legislativa que rechazó el levantamiento de la inmunidad del presidente Rodrigo Chaves Robles.
La medida alcanza a Ajoy, Alvarado así como para Carlos Andrés Robles, María Marta Carballo y el hoy independiente-chavista Leslye Bojorges.
El proceso fue impulsado por un militante socialcristiano que cuestionó la decisión de estos diputados de votar en contra de levantar el fuero presidencial, pese a una directriz previa del partido. El señalamiento central es que los legisladores habrían incumplido los principios y lineamientos internos del partido, al desatender lo acordado por la Asamblea Nacional del PUSC, el máximo órgano de la agrupación.
Cabe recordar que dichos diputados, decidieron no levantarle la inmunidad a Chaves por el delito de beligerancia política.
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Aún no se resuelve sobre los diputados Robles y Carballo.
Sobre su expulsión, Ajoy señaló en sus redes sociales que el proceso realizado por el Tribunal de Ética cuenta con “graves irregularidades” y además, afirma ser “perseguida política de la actual cúpula del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC)”.
“En un hecho que solo puede calificarse como una torpeza procesal vergonzosa, el Tribunal de Ética ha violentado mi derecho fundamental al debido proceso, ignorando que recientemente se me otorgó la razón en un incidente de nulidad donde se certificó que la notificación inicial fue practicada erróneamente. Bajo el Artículo 4 de la norma procesal de ética del PUSC, se estableció un nuevo plazo para mi contestación que vencía el día de hoy; sin embargo, a pesar de haber enviado mi respuesta en tiempo y forma, tan solo 10 minutos después recibí la resolución por el fondo.
Esta celeridad absurda demuestra que la decisión ya estaba tomada de antemano y que no hubo intención alguna de leer mis argumentos; la desesperación por mi expulsión les llevó a ignorar los plazos legales de su propia normativa interna”, señala.
Ajoy afirma que su postura respecto a no levantarle la inmunidad a Chaves se basó en un análisis técnico y no podía votar “a órdenes ciegas de una agrupación”.
“Esta independencia de criterio es la garantía de que trabajamos para el pueblo y no bajo amenazas de cúpulas partidarias, tal como lo ha ratificado el Tribunal Supremo de Elecciones en su resolución 1947-E-2003, al recordar que representamos un mandato nacional y que nuestra lealtad principal es con Costa Rica. Es doloroso ver en lo que se ha convertido el PUSC: un partido secuestrado por una élite que fue despreciada por el electorado, llevándonos a la derrota histórica de menos de un 3%”, fustigó contra su propio partido.
Ajoy concluyó asegurando que el PUSC “ha quedado en el olvido” y enterrado por un “pequeño grupo que hoy busca culpables externos para ocultar su propio fracaso”
“Mientras esta cúpula siga liderando, el destino del PUSC será el mismo: la intrascendencia total. Prefieren un partido pequeño donde mandar, que un partido grande donde trabajar. Aunque el proceso está lleno de errores legales que me permitirían defenderme y ganarles fácilmente en tribunales superiores, no voy a desgastar mis energías en un lugar donde la justicia fue sustituida por el odio y la venganza; no voy a pelear por las sobras de un partido que ellos mismos están destruyendo. Mi compromiso no depende de un carné ni de un grupo de poder, por lo que seguiré trabajando por los costarricenses, especialmente por mi provincia de Guanacaste, con la frente en alto y la conciencia tranquila”, sentenció.


Alonso Mejía.