Eliannys Padra | EP. El Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) informó este miércoles que la población ngäbe buglé, que habita en Costa Rica y Panamá, y se mueve entre las dos naciones para trabajar en la agricultura, tendrá acceso a los servicios de registro civil de ambos países durante una jornada que busca evitar la apatridia y el subregistro.
Del 25 al 30 de julio 15 funcionarios de los dos Estados realizan la operación denominada “Chiriticos”, la cual se instaló en el distrito de Sixaola (Talamanca) para atender las necesidades de esta comunidad.

Se calcula que durante esta temporada unos 15 mil indígenas de esta etniase trasladan desde su comarca, próxima a la provincia de Chiriquí (Panamá), hasta la zona de Sixaola para trabajar durante cinco meses en fincas bananeras y plataneras, así como en el café.
El proyecto Chiriticos nació en el 2014 para registrar a la población indígena ngäbe buglé en el cordón fronterizo entre ambos países y eliminar así el riesgo de apatridia (persona que no tiene nacionalidad), así como resolver posibles casos de subregistro, es decir, que una persona nazca en territorio costarricense pero no sea inscrita, señala el TSE en una nota de prensa.
Asimismo, detalla que la iniciativa de registro es organizada por el TSE y el Tribunal Electoral (TE) de Panamá, mientras que la puesta en marcha corre por cuenta de los registros civiles de ambas naciones con el apoyo del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).
Según el TSE, esta inscripción facilita a estas personas el acceso a seguro social, becas escolares, vivienda y trabajo, entre otras necesidades, y las convierte en ciudadanos con sus respectivos derechos y obligaciones.
DATO DE INTERÉS: Desde que se puso en marcha el Proyecto “Chiriticos” en el 2014, se han contabilizando 19 mil 603 tramites civiles realizados.
Con frecuencia las mujeres de esta población dan a luz en las fincas agrícolas sin ningún tipo de atención médica y luego no registran a sus hijos ante las autoridades pertinentes, lo que ha generado que muchos no cuenten con actas de nacimiento y mucho menos un documento de identidad que les permita acceder con facilidad a los servicios básicos de salud y educación.

