El régimen de Nicaragua, liderado por Daniel Ortega y Rosario Murillo, expresó este miércoles su total respaldo a Rusia en la guerra contra Ucrania y reconoció como parte del territorio ruso a las regiones de Donetsk, Jersón, Lugansk y Zaporiyia, ocupadas por Moscú desde 2022.
En una carta dirigida al presidente ruso Vladímir Putin, los gobernantes nicaragüenses aseguraron: “Estamos seguros de la victoria de Rusia en contra de estas fuerzas del mal, en contra de los poderes hegemónicos, en contra del fascismo. La victoria de Rusia es la victoria de la humanidad”.
Según Ortega y Murillo, Rusia lleva adelante la llamada “operación militar especial” en defensa de su pueblo, su soberanía e integridad territorial. En ese contexto, afirmaron su respaldo “total” y el “reconocimiento pleno” de los territorios ocupados como parte integral de la Federación de Rusia.
Además, la pareja presidencial manifestó su solidaridad con las familias rusas que han perdido seres queridos durante la guerra y calificaron la ofensiva militar rusa como una lucha “contra el neonazismo ucraniano respaldado por la OTAN”.
El respaldo de Nicaragua se produce mientras el presidente ruso enfrenta presión internacional para cesar la ofensiva militar. El expresidente estadounidense Donald Trump dio a Putin un plazo que vence el 7 de agosto para detener la guerra, advirtiendo que, de no hacerlo, EE.UU. impondría nuevas sanciones a Rusia y medidas económicas contra países como China e India, principales compradores de petróleo ruso.
Daniel Ortega, en el poder desde 2007, se ha consolidado como el principal aliado de Rusia en Centroamérica. La relación entre ambos países data de la época del primer gobierno sandinista (1979-1990), cuando la Unión Soviética dotó de armamento a las fuerzas armadas nicaragüenses.
En octubre pasado, el canciller nicaragüense Valdrack Jaentschke afirmó que Nicaragua trabaja “de la mano” con Rusia por el surgimiento de “un nuevo orden mundial multipolar, más justo, más solidario, en paz, seguridad y bienestar”.


