El juicio contra el exmagistrado y exfiscal general Celso Gamboa Sánchez, acusado de tráfico de influencias, fue suspendido este miércoles luego de que el imputado alegara no estar en condiciones para continuar con el proceso debido a una lesión autoinfligida, situación que fue confirmada por el Ministerio de Justicia.
La audiencia de ese día era considerada clave para la Fiscalía, ya que estaba programada la declaración de la fiscala Natalia Rojas Méndez, testigo principal del caso. Según la acusación, Rojas habría sido presionada por Gamboa y la también acusada Berenice Smith Bonilla para favorecer al exalcalde josefino Johnny Araya Monge en una causa penal tramitada entre 2015 y 2016.
Aunque el tribunal no detalló públicamente la razón de la interrupción, tres fuentes distintas confirmaron a CRHoy que Gamboa fue atendido por personal médico debido a un rasguño leve en la muñeca. La audiencia fue declarada privada por solicitud de la defensa, argumentando “circunstancias personales”.
Más tarde, el Ministerio de Justicia reveló que Gamboa confesó haberse provocado la lesión con el fin de “llamar la atención” por la falta de iluminación en su celda, ubicada en el módulo de máxima seguridad de la cárcel La Reforma. El reporte indica que se trató de una laceración superficial, sin sangrado ni inflamación, y que fue atendida conforme a los protocolos.
La Fiscalía sostiene que en enero de 2016, Gamboa y Smith habrían intervenido para modificar el estatus judicial de Johnny Araya con el fin de evitar que figurara como imputado en una publicación periodística durante su campaña electoral. Según la acusación, la fiscala Rojas fue presionada para emitir un oficio que indicara que Araya solo figuraba como denunciado, lo cual permitió al exalcalde mostrar esa certificación a medios de comunicación.
Tras la suspensión del juicio este miércoles, el testimonio de Rojas fue reprogramado para el lunes. El tribunal valoró como válida la incapacidad del imputado para continuar ese día, pese a que el raspón fue calificado como leve.
Gamboa es el único de los tres imputados que permanece en prisión preventiva, aunque por otra causa: una solicitud de extradición de Estados Unidos, donde se le acusa de liderar una organización de tráfico internacional de cocaína.
En paralelo, la defensa anunció que presentará una denuncia penal por supuesta tortura, tratos crueles y violaciones a derechos humanos que, según Gamboa, estaría sufriendo en prisión. También ha tramitado recursos de amparo y un hábeas corpus ante la Sala Constitucional, en los que alega falta de alimentación, incomunicación y afectaciones físicas y emocionales.
El juicio continuará el lunes con la esperada comparecencia de la fiscala Rojas, cuyo testimonio es considerado fundamental para sustentar la tesis del Ministerio Público.


