George Rodríguez EP. Organizaciones de la sociedad civil de Nicaragua llamaron este viernes, a la población, a participar en la marcha denominada “Rescatando la Patria”, en oposición al gobierno.
La manifestación pacífica, programada para el domingo, se enmarca en la celebración del 197 aniversario de la independencia de Nicaragua, que conmemora un día antes, precisaron los organizadores, en un comunicado leído en conferencia de prensa en Managua, la capital nacional.
“Porque las calles son del pueblo (…) en ocasión de nuestras festividades patrióticas, invitamos, a nuestros hermanos nicaragüenses, a participar, el domingo 16 de septiembre, a las 10 de la mañana, a la marcha”, señalaron.
La invitación incluyó la exhortación, a los participantes, a portar la bandera nicaragüense, con un listón negro incorporado en señal de duelo por la violenta crisis sociopolítica que convulsiona a ese país centroamericano.
“Durante la marcha, instamos al pueblo a usar nuestros trajes típicos, llevar chimbombas azul y blanco, además, portar nuestra bandera azula y blanco que lleve un listón negro, como símbolo de duelo”, debido a que “nada está normal” en Nicaragua, señalaron.
En tal contexto, es necesario tomar pacíficamente las calles, plantearon.
“Salgamos a la calles”, exhortaron, para reafirmar que “las calles son del pueblo”.
Los organizadores incluyen agrupaciones sindicales y estudiantiles, así como familiares de los presos políticos, de acuerdo con lo indicado en el texto.
La marcha está programada para llevarse a cabo dos días antes de que se cumpla el quinto mes de la crisis.
La dramática situación estalló el 18 de abril, a causa de un decreto presidencial que apuntaba a reformar el sistema de pensiones del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).
El retiro, días después, del decreto, determinó que la masiva protesta popular en desarrollo se enfocase en la actual exigencia de que Ortega y su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo, renuncien a sus respectivos cargos.
La respuesta de la pareja gubernamental ha consistido en intensificar la represión tanto policial como parapolicial, acciones que han cobrado alrededor de 500 vidas, y generado más de dos mil heridos, detenidos y desaparecidos.
La dramática situación también ha causado daño de consideración a la economía nacional, lo que, según diversos cálculos, incluye el cierre de un alto número de medianas y pequeñas empresas, y la consecuente pérdida de cientos de miles de empleos.
Asimismo, ha determinado que miles de nicaragüenses emigren, principalmente hacia la vecina Costa Rica -donde más de veinte mil personas han solicitado refugio-.


