George Rodríguez EP. El proceso de transición que se desarrolla desde la semana pasada, en Venezuela, es indetenible, porque es masivamente apoyado, aseguró, este lunes, el dirigente opositor venezolano Lorent Saleh.
Se desconoce el tiempo que pueda insumir, pero es irreversible, porque se trata de restaurar el orden constitucional en ese caribeño país sudamericano, aseguró Saleh, en conferencia de prensa en la sede de la Fundación Arias para la Paz y el Progreso Humano, ubicada en el centro de San José, la capital de Costa Rica.
Es evidente “el aglutinamiento y la sumatoria de la mayor cantidad de voluntades para que se dé este proceso de transición”, razón por la cual “no se va a detener, y no lo va a detener nada, ni nadie”, señaló el dirigente, quien luego de algo más de un año de encarcelamiento, reside en España, desde donde desarrolla actividades de oposición al régimen del presidente venezolano, Nicolás Maduro.
En cuanto al tiempo que implique la consolidación de la transición, Saleh dijo que es difícil estimarlo, aunque lo ubicó en el corto plazo.
“Cuánto va a durar? Puede durar semanas, puede durar, quizás, meses, pero lo que sí es seguro, que no se va a detener, porque (…) se trata de restablecer el orden constitucional en Venezuela”, subrayó.
En cuanto a la autoproclamación del diputado opositor Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional –parlamento unicameral- venezolana, como presidente interino de Venezuela, Saleh indicó que, más que una estrategia o un plan, se trata de una obligación constitucional ante un caso de usurpación de poder.
El dirigente visitante indicó que, al iniciar, el 10 de este mes, su segundo período gubernamental consecutivo (2019-2025), Maduro usurpó el poder, porque obtuvo la reelección mediante un proceso electoral del que fue excluida virtualmente toda la oposición, además de que careció de observación internacional independiente.
“En Venezuela, hay un proceso de transición, que no es una estrategia –ojo!-, no es una estrategia, no es un plan, no es una línea, y que, además, ni siquiera es, tampoco, un simple liderazgo de un líder, no” sino que, constitucionalmente, “es un deber –no un derecho, un deber- de la Asamblea Nacional, y el presidente de ella, asumir el poder político de gobierno, en Venezuela, frente a una usurpación de poder, como lo hay, hoy, en Venezuela”, explicó.
En tal contexto, Guaidó es el presidente del país, afirmó Saleh.
“Esto, no se trata de que sea bueno, que sea malo, de que nos cae bien o nos cae mal: es que él es el nuevo presidente de la República (…) porque así lo establece la Constitución”, dijo.
Al describir al régimen madurista como un sistema basado sobre el miedo colectivo como instrumento político, en cuyo marco los derechos humanos son sistemáticamente violados, el dirigente destacó el papel de liderazgo que, en la defensa de las garantías fundamentales, Costa Rica tiene a nivel continental.
“Estar aquí, hoy, en medio de un proceso de transición que está viviendo Venezuela, es bien importante”, porque, “queramos o no, Costa Rica está llamado a liderar la defensa de los derechos humanos, en América Latina”, señaló.
En ese sentido, destacó el potencial aporte del país centroamericano, por su tradición democrática y de defensa de los derechos humanos, a la consolidación del proceso conducente de la democratización venezolana.
“Su legado, su historia, su presente, su pasado, la compromete, en este sentido, a liderizar la defensa de los derechos humanos en América Latina”, expresó, para agregar que “yo sé que es mucho, mucho, lo que la Fundación Arias, lo que don Oscar Arias, lo que el gobierno y el pueblo de Costa Rica pueden ayudar y aportar a la causa de la libertad y la democracia en Venezuela”.
Saleh aludió así al ex presidente costarricense (1986-1990, 2006-2010) Oscar Arias, quien obtuvo, en 1987, el Premio Nobel de la Paz, lo que le permitió crear la fundación que lleva su nombre.
Respecto al ex mandatario, se refirió extensamente a la amistad que une a ambos, a raíz del apoyo que Arias le proporcionó durante el período en que fue preso político en Venezuela.
“Don Oscar Arias estuvo ahí, presente”, y, “si algo demostró, es el significado de la amistad, el significado de la solidaridad”, aseguró.
En cuanto a su visita, esta semana, a Costa Rica –la tercera, luego de haber estado en 2008 y en 2014, en el, país-, informó que tiene programado reunirse con autoridades de la Asamblea Legislativa –parlamento unicameral-, con Arias, y con el equipo técnico de la Fundación Arias, además de que espera concretar encuentros con el presidente y el canciller costarricenses, respectivamente, Carlos Alvarado, y Manuel Ventura.
“Espero, esta semana, poder reunirme con todos los actores políticos en Costa Rica, y poder desarrollar, con la Fundación Arias, un trabajo de observación, de análisis, de lectura minuciosa sobre la situación que está viviendo Venezuela, y cómo podemos llevar adelante este proceso de transición, de la dictadura a la democracia, en mi país”, informó.
La visita de Saleh se inscribe en la severa crisis socioeconómica, política, y de seguridad que hace años afecta a Venezuela, situación que ha generado el éxodo que, de acuerdo con diversos cálculos, han emprendido por lo menos tres millones de personas quienes, vía terrestre, quienes se han desplazado a países sudamericanos tales como los limítrofes Brasil y Colombia, así como a Ecuador y Perú, y, en menor medida, otros países del área.
Además de la represión antiopositora por parte del régimen madurista, quienes abandonan el país denuncian, entre otros factores causantes del éxodo, la masiva escasez de alimentos básicos y medicinas, el marcadamente bajo poder adquisitivo de los salarios, así como la generalizada falta de oportunidades.
