Aarón Chinchilla EP. | De acuerdo al informe 2020 sobre migraciones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el 3,5% de la población mundial ha tenido que migrar de su país.
Según precisó el organismo internacional, 272 millones de personas no viven en sus países de origen y dicha cifra corresponde al 3,5 % de la población mundial y a pesar que el número no parezca muy elevado, en casi dos décadas, 122 millones han tenido que trasladarse a otros países (en el 2000, la cifra alcanzaba 150 millones).
Sobre la cantidad de migrantes en relación a las últimas cinco décadas, la cantidad ha tenido tendencia al alza, ya que en la década de 1990, la cifra alcanzaba 153 millones y tres veces más que en 1970, cuando el total fue de 84 millones.
El informe manifiesta que la mayor parte de los migrantes cruza fronteras con el objetivo de instalarse por razones relacionadas con trabajo, familia y estudio, situaciones con procesos migratorios, sin embargo, existe un grupo que abandona su país por conflictos, persecuciones y desastres naturales.
De acuerdo a la Declaración Universal de Derechos Humanos, de 1948, migrar es un derecho, según el artículo 13. “1. Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado” y “2. Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar a su país”.

