Pueblo Soberano (PPSO) y Liberación Nacional (PLN), dos fuerzas políticas que mantienen fuertes enfrentamientos públicos, tenían avanzada una propuesta de acuerdo para sacar adelante la Ley de Armonización del Sistema Eléctrico Nacional (Expediente 23.414), sin embargo, las negociaciones se rompieron por la disputa sobre los recortes presupuestarios a las universidades públicas.
Mediante comunicado de prensa, el PPSO dio a conocer un “Acuerdo Político” con el PLN donde se comprometía a once puntos a cambio de que los verdiblancos pusieran los votos para el expediente legislativo N.° 23.414.
¿De qué iba el acuerdo?
El Acuerdo planteaba aprobar una moción de ampliación del plazo cuatrineal del expediente sobre Armonización, además de impulsar una moción de dispensa de trámites para el proyecto de ley tramitado bajo el expediente legislativo N.° 25.783, denominado «Ley para la Creación del Fondo Nacional de Solidaridad del Servicio de Electricidad (FONASSEL)», presentado por la fracción del Partido Liberación Nacional; Es decir, algo así como “dando y dando”.
Asimismo, ambas fracciones se comprometían a abstenerse de presentar mociones cuyo propósito sea obstaculizar o bloquear el trámite legislativo de proyectos.
El quinto punto era la aprobación del proyecto de Ley de Armonización Eléctrica. Igualmente, estaban propuestas de fortalecimiento del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL), la regulación del funcionamiento de las subastas eléctricas, una reforma que derogara el Ente Coordinador del Sistema Eléctrico Nacional (ECOSEN) así como un proyecto para explorar y explotar los recursos geotérmicos en parques nacionales.
¿Por qué el PLN es importante?
El proyecto de Armonización fue aprobado en Primer Debate con 32 votos: Los 31 chavistas más la legisladora del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) Abril Gordienko.
Para el segundo debate, se ocupan 38 votos y al día de hoy, los únicos que podrían dar ese respaldo serían los verdiblancos.
Incluso, entrecorrillos legislativos, se mencionaba que los diputados Salvador Padilla, Ángela Aguilar, Andrea Valverde, Rafael Vargas, Eder Hernández y Karen Alfaro, así como el vocero liberacionista, Álvaro Ramírez, estarían apoyando la propuesta de Gobierno.
¿Cómo se cayó la cosa?
Desde la fracción chavista, aseguraron que, a todo lo anterior, el PLN pidió una cosita más: recursos para las universidades públicas.
No obstante, el PPSO reclamó que dicho tema no estaba en el Acuerdo tomado el pasado 19 de octubre. Al no acceder a dar más plata, los verdiblancos se habrían levantado de la mesa, generando malestar en los jaguares.
“El futuro energético de Costa Rica no puede convertirse en moneda de cambio político. Estamos hablando de la estabilidad del sistema eléctrico, la atracción de inversiones, la generación de empleo y el desarrollo de nuestro país. Son temas que deben abordarse con responsabilidad y sin condicionamientos políticos”, señaló Juan Manuel Quesada, subjefe de fracción.
Los chavistas aseguraron que el financiamiento universitario debía discutirse con criterios de transparencia, eficiencia y responsabilidad fiscal, mientras que el futuro del sistema eléctrico exige acuerdos que permitan responder a las necesidades energéticas del país.
“Costa Rica necesita acuerdos para avanzar, no condicionamientos políticos que puedan frenar decisiones fundamentales para su desarrollo. Las diferencias presupuestarias no deben utilizarse para bloquear el diálogo sobre el futuro energético de los costarricenses”, concluyó Nogui Acosta, jefe de fracción.
Hasta ahora, ni la fracción ni los diputados de Liberación Nacional se han pronunciado sobre el tema.

