George Rodríguez EP. Los periodistas nicaragüenses Lucía Pineda y Miguel Mora, quienes permanecen detenidos, desde diciembre, alentaron, a sus compatriotas, a ser fuertes y seguir resistiendo, informaron, este martes, familiares de ambos profesionales.
Sin perjuicio de que son mantenidos en la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ) –centro de detención más conocido como “El Chipote”-, instalación respecto a la cual son numerosas las denuncias de maltrato a los reclusos, los familiares indicaron que los dos periodistas se encuentran en buen estado y que no han sido objeto de maltrato.
Pineda y Mora, respectivamente, jefa de Prensa y director del canal informativo de televisión 100% Noticias, fueron detenidos la noche del 21 de diciembre, durante un allanamiento policial y parapolicial a las instalaciones de ese medio independiente.
“Fuerza. Hay que seguir resistiendo”, expresó Pineda, de acuerdo con lo informado, a periodistas, a la salida de El Chipote, por uno de sus familiares.
La periodista ha sido objeto de reiterados interrogatorios, sin que haya mediado la agresión, señaló.
“Dijo que no la han golpeado, pero la interrogaron un sin número de veces, e intentaron hacerla grabar un video al que ella se negó”, relató.
Por su parte, Verónica Chávez, esposa de Mora y directora ejecutiva de 100% Noticias, informó, en declaraciones por separado, que el periodista llamó, a los nicaragüenses a ser fuertes, porque el cambio, en el país centroamericano, es inminente.
“Sigan orando por Nicaragua”, ya que, “de Dios, el cambio viene, y nadie lo detiene”, expresó Mora, quien instó a sus compatriotas a que “sean fuertes”, relató Chávez.
La esposa del periodista aseguró que, no obstante el lugar donde se encuentra detenido, el profesional no ha sido objeto de maltrato, y que se mostró animado.
“Está bien. Me dijo que no lo han golpeado”, informó Chávez.
Los dos periodistas fueron detenidos, lo mismo que otros tres integrantes del personal de 100% Noticias –Chávez, el chofer Joseph Hernández, y el controlista de sonido Gustavo Cerna-, durante el allanamiento, llevado a cabo la noche del 21 de diciembre, por agentes policiales y parapoliciales.
Chávez fue liberada horas después, mientras que Hernández y Cerna fueron excarcelados el 5 de enero.
De acuerdo con lo denunciado por Chávez, en conferencia de prensa inmediatamente después de su liberación, los ejecutores del allanamiento actuaron sin orden judicial, y se comportaron violentamente, causando daño severo en el interior de las instalaciones, además de que sustrajeron equipo electrónico.
Además, el Instituto Nicaragüense de Telecomunicaciones y Correos (Telcor), suspendió la señal de la estación de televisión.
Similar agresión policial tuvo lugar, una semana antes, por la madrugada, contra otros cuatro medios de comunicación independientes –los programas periodísticos Esta Noche y Esta Tarde, el periódico Confidencial, y la revista Niú-, cuyo director, el periodista Carlos Fernando Chamorro, se exilió, poco más de cinco semanas después, en Costa Rica, nación centroamericana limítrofe con Nicaragua.
También fueron allanadas, esa madrugada, las instalaciones de varias organizaciones no gubernamentales defensoras de derechos humanos a las cuales, pocos días antes, les fue suspendida la personería jurídica.
Tales acciones represivas se enmarcan en la violenta crisis sociopolítica nicaragüense que, estallada el 18 de abril, ha cobrado centenares de vidas, generado miles de heridos, detenidos, y desaparecidos, dañado en gran escala a la economía nacional, y determinado que miles de nicaragüenses emigren, principalmente hacia Costa Rica -donde más de veinte mil personas han solicitado refugio-.
La represión policial y parapolicial antiopositora ha pasado de ser masiva -contra actividades opositoras públicas-, a constituirse en principalmente selectiva -mediante la captura y la desaparición de opositores quienes son blanco de búsqueda individual-, la que está actualmente centrándose en periodistas y medios de comunicación independientes lo mismo que en organizaciones no gubernamentales defensoras de los derechos humanos.

