Allan Madriz | EP. Tras el “sabotaje” del fin de semana al oleoducto de Recope y supuestos ataques a funcionarios de la institución que no se unieron al movimiento de huelga, el ministro de Seguridad, Michael Soto, señaló directamente a los sindicatos como causantes de los mismos.
A pesar de que en conferencia de prensa, realizada la mañana de este lunes, el jerarca de Seguridad hizo un llamado a la cordura, también afirmó que habrán medidas más radicales para garantizar el libre tránsito y el abastecimiento de combustibles en los planteles.
“El Gobierno está haciendo sus labores de buscar el diálogo, de la paz social, pero estamos llegando a consecuencias verdaderamente graves de las que ya tendremos que actuar”, indicó Soto.
Este domingo por la noche se alertó de perforaciones al oleoducto de Recope en El Coyol de Alajuela, que ocasionó la fuga entre 500 y 1.000 galones de diésel, provocando el cierre de la vía y obligando a una rápida intervención del Cuerpo de Bomberos y personal de la institución para evitar una conflagración.

Soto denunció también ataques y amenazas contra funcionarios de Recope que están laborando en Limón y contra personal que ha querido retornar a sus labores. Además hizo referencia a ataques con armas de fuego a casas de habitación de funcionarios y a vehículos privados y oficiales.
Situación de oficiales de la Fuerza Pública
A pesar de los videos que circulan en redes sociales, el ministro desmintió a los sindicalistas de ANEP, quienes han querido hacer ver en malas condiciones a los oficiales de Fuerza Pública.
Soto apuntó que el Ministerio de Seguridad Pública tomó las previsiones necesarias desde antes de iniciar la huelga con el suministro de agua y alimentación.