Allan Madriz | ElPeriodicocr.com
El COVID-19 podría volver a paralizar de nuevo el Congreso, en caso de que prospere la recomendación del médico institucional, Walter Rodríguez, que sugirió aislar por 10 días a los diputados.
La información surge tras confirmarse el caso de la diputada del PUSC, María Inés Solís, quien se realizó la prueba el miércoles y este jueves resultó ser positiva de COVID-19. La socialcristiana se suma a los casos de cuatro legisladores aislados por contacto con casos positivos de funcionarios legislativos.
El Presidente del Congreso, Eduardo Cruickshank comunicó que en caso de que las autoridades sanitarias del Ministerio de Salud acojan la recomendación del médico institucional y emitan órdenes sanitarias a la mayoría de las diputaciones, el Plenario Legislativo no podrá sesionar mientras esté vigente el aislamiento.
“Estamos a la espera de que el área rectora de Salud nos comunique sobre la emisión de estas órdenes”, afirmó el presidente de la Asamblea Legislativa.
A la espera de no se reporten más casos positivos de legisladores, el presidente legislativo señaló que la sesión solemne del 1 de mayo podría ser suspendida.
“Previendo una posible afectación a la realización de la sesión del 1° de Mayo, hemos elevado consulta al Departamento de Servicios Técnicos para que nos indique lo que procede al respecto”, añadió Cruickshank.
El Directorio Legislativo acordó este jueves proceder a realizar una limpieza profunda del Plenario y las instalaciones del Congreso, y a instar a todas las dependencias administrativas y legislativas a mantener y fortalecer la modalidad del trabajo a distancia por al menos un mes, a partir de esta fecha.

