Claro, comparativamente hablando con países como Cuba y Venezuela el lugar es de privilegio. Pero es que ahí es donde está el problema, somos el primer lugar de una lista que no empieza donde debiera, somos de los primeros sí, ¿en comparación con quien?.
Costa Rica vio sepultada con honores su nueva Ley de Prensa que la Asamblea Legislativa envió al archivo circular sin tener un sustituto a la vista o lo que es peor, sin querer pensar en un sustituto.
No contamos con una ley que de un fuero especial de protección al comunicador profesional, que permita enjuiciar con dureza a quien atente contra este en el ejercicio de sus funciones.
La cláusula de conciencia que permitiría al periodista apartarse de un criterio empresarial o de cualquier grupo de presión y le libera de hacer notas en contra de su propia conciencia fue enterrada junto con la ley supra citada.
Las persecuciones, amenazas, hostigamientos, las agresiones no solo a periodistas sino también a sus equipos de apoyo como camarógrafos y fotógrafos, y porqué no el no cumplir con salarios mínimos , el subempleo y el desempleo, el cierre de puertas en las narices, la negativa a cumplir con el libre acceso a la información pública, la violación constante al derecho a la información y la falta de protección laboral, política y profesional, son materia de todos los días en nuestro país y otros más.
Sí, el asunto no es fácil. El correr calle todos los días con un panorama así es un asunto de valientes, de héroes anónimos que luchan todos los días cada minuto, para llevar información a un pueblo que cada vez la requiere más.
Si bien es cierto nadie dijo que sería fácil, también es cierto que ese esfuerzo es poco o nada reconocido.
Hoy queremos rendir homenaje a todos aquellos periodistas profesionales que desde oficinas públicas o privadas, ponen su sudor, sus lágrimas y su sangre, en un mapa informativo cada vez más difícil, pero ciertamente cada vez más satisfactorio.

