La presidenta de la República, Laura Fernández Delgado, ordenó la implementación de un plan de rotación obligatoria para los efectivos de la Fuerza Pública a nivel nacional, una medida que implicará la movilización periódica de los oficiales entre distintas provincias y delegaciones cada tres meses.
“Vamos a instaurar un sistema de rotación de los policías. Que los policías que prestan servicios en Guanacaste se van a pasar a servicio, se van a ir a trabajar tres meses a Heredia, que los que están en Heredia se me van a ir para Guanacaste, que los que están en Cartago se me van a ir para Limón y los de Limón se me van a venir para Cartago.
Aquí no voy a distinguir, desde el más pintado de los pintados se va a someter a esta instrucción, incluyendo a los policías penitenciarios, a los agentes de la DIS y a los agentes de todas las divisiones”, manifestó la mandataria.
De acuerdo con el Ejecutivo, la permanencia prolongada de los agentes en una misma comunidad incrementa los riesgos de infiltración y compromete la efectividad de los operativos contra el narcotráfico y la delincuencia común.
Con el nuevo esquema, las autoridades pretenden romper los vínculos de familiaridad o complicidad que puedan desarrollarse entre el personal policial y los grupos delictivos de la zona.
La orden presidencial contempla que las rotaciones se ejecuten de manera sistemática entre las distintas regiones del país, abarcando a las delegaciones provinciales y cantonales de la Fuerza Pública.
