Asimismo, estos ladrillos poseen una baja conductividad térmica, por lo que actúan como buenos aislantes.
Este estudio publicado en la revista Fuel Processing Technology, muestra un beneficio económico y medioambiental al reutilizar material de desecho.
Además, este proceso permite reducir el consumo de combustible y el tiempo de cocción que se requiere en su producción, debido a la inclusión de los residuos.
Por otra parte, actualmente los ladrillos presentan pequeñas dimensiones (3 x 1 x 6 cm), aunque ya se han hecho pruebas con tamaños mayores y los resultados son similares.
No obstante, los investigadores resaltaron que por el momento están buscando el punto de equilibrio entre sostenibilidad y resistencia del material, ya que actualmente tienen una menor resistencia mecánica respecto a los tradicionales.
