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Entre lo fútil y lo mezquino encontramos diferentes posiciones en cuanto al hecho de que el TSE decidiera eliminar las letras F y M como indicadores de los géneros correspondientes al femenino y masculino en la cédula de identidad.

La gente que se aterroriza ante el hecho, olvida que otros documentos de identificación no contienen las fatídicas letras y el mundo no se ha venido abajo por ello.

Hace unos cuantos años cuando eliminaron de la cédula el estado civil, nadie se quejó. Es información de más que no tiene por qué manejar cualquiera que observe el documento.

Siguiendo el ejemplo de países desarrollados, la eliminación del género no va a causar oleadas de homosexuales, lesbianas y demás; pueden estar tranquilos. Lo que sí va a lograr es ir erradicando poco a poco la discriminación que han sufrido a través de la historia estas personas por los prejuicios con los que deben lidiar cada vez que su apariencia, personalidad o comportamiento, no corresponden con una simple letra que les encasille.

Resulta importante aclararle a las personas temerosas de que los demás o ellos mismos pongan en entredicho su sexualidad por la falta de una simple letra en su documento, que no tienen nada que temer. Aun con el acceso a toda la información posible, muchos de ellos piensan de forma errónea que la homosexualidad o el lesbianismo se contagian, sin preocuparse por la verdadera plaga que sí se esparce como virus purulento: la ignorancia, madre de todos los males. Ésa debiera de convertirse en la verdadera razón de sus temores y comenzar a informarse.

Costa Rica debe ir al igual que el resto del mundo, avanza de manera incansable en materia de Derechos Humanos a pesar de los estigmas inculcados y el temor insertado en el inconsciente colectivo por diferentes credos religiosos que lo único que pretenden al fin y al cabo es manipular basados en juegos mentales y de poder para lograr sus diferentes objetivos.

Cada pequeña batalla ganada es un triunfo gigante contra la guerra de prejuicios. Si bien es cierto, la inclusión es positiva, la equidad es su complemento inalienable.

El mundo está cambiando, seamos parte del cambio que queremos ver en él dejando de poner trabas a todo lo que implique desarrollo y abandonando los malos hábitos.

Si cada uno de los que se rasgan las vestiduras por la desaparición letras F y M se preocuparan de la misma manera para lograr que las personas discriminadas por su sexualidad y otros motivos, reciban un trato justo, otro gallo cantaría.

El gobierno está obligado a ser garante de los derechos de todos sus ciudadanos por igual, de tal manera que la implementación de los mismos no debe observarse como violación de los propios, sino como la aplicación de justicia por igual.

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3 Comentarios

  1. Don señor, caballero o lo que sea que usted prefiera, erudito de Harvard. En CR es habitial tratar de ignorante a todos. Tengo 4 hijos, dos parejitas, pero dicen que tengo que esperar que ellos elijan ser F o M. Cuestiono al TSE por pretender erradicar la ignorancia y las fobias con una simple maniobra de eliminación de letras, cuando el problema no es la cédula, sino el exhibicionismo y la indecencia de andar dando de qué hablar, siendo una cosa y querer aparentar otra. Lo que pretenden solucionar ira peor, entre más le echen leña al fuego.

    • Lo de exhibicionismo e indecencia lo dice por las procesiones católicas, me imagino. Si, el Estado Láico también urge, pero ese es otro tema.

  2. Equidad es una palabra que por alguna razón ambos “bandos” tienden a olvidar. Es refrescante verla en un análisis de la situación.

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