France24. – Cuenta regresiva para conocer la sentencia contra el expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro.
El Tribunal Supremo empezó este 2 de septiembre la fase final del juicio, que se extenderá hasta el próximo 12 de septiembre. En la audiencia, el juez Alexandre de Moraes acusó al exmandatario y a otros siete investigados de buscar una “dictadura” mediante una conspiración golpista.
Por su parte, el fiscal general del país, Paulo Gonet, pidió a la corte declararlos culpables de cinco delitos contra el orden democrático. El líder de la ultraderecha enfrenta una pena de hasta 43 años de prisión.
El exmandatario no asiste a la audiencia por cuestiones de salud. La prensa brasileña reporta que el ex jefe de Estado, quien se encuentra en prisión domiciliaria, padece esofagitis. La familia del exmandatario de 70 años ya había confirmado que afronta problemas de salud, por lo que no solicitó la autorización que requeriría para abandonar su domicilio y estar presente en las sesiones.
Fue una “verdadera organización criminal” que intentó romper el orden democrático en momentos en que el país atravesaba “una nociva radical y violenta radicalización política”, sostuvo el magistrado.
“Solo queda lamentar que en la historia republicana brasileña haya habido un nuevo intento de golpe, atentando contra las instituciones y contra la propia democracia, para instalar un estado de excepción y una verdadera dictadura”, agregó De Moraes.
Por su parte, el fiscal general del país, Paulo Gonet, pidió a la corte que Bolsonaro y los otros siete acusados sean declarados culpables de cinco delitos contra el orden democrático. Aunque no llegó a sugerir una pena, en caso de ser hallados responsables de los cargos, las penas máximas combinadas podrían alcanzar los 43 años de prisión.
En su exposición, Gonet usó las propias palabras de Bolsonaro en la acusación, por lo que recordó las numerosas veces que el exmandatario habló públicamente sobre un intento de golpe.
“En la transmisión en vivo del 29 de julio de 2021, el expresidente de la República aseguró, en tono amenazante, que las Fuerzas Armadas estarían listas para actuar”, recordó el fiscal.
El 3 de agosto de ese año, en una entrevista “ampliamente difundida por la prensa”, sugirió “en tono inequívoco, la adopción de medidas contundentes contra el Poder Judicial”, prosigió.
El fiscal Paulo Gonet buscó así demostrar la creciente diatriba verbal de Bolsonaro y recordó la declaración de Bolsonaro sobre el poder judicial: “Quiero decirles a los canallas que nunca me arrestarán”.
Los magistrados del alto tribunal debatirán los pormenores del caso durante al menos cinco días, entre este 2 y el próximo 12 de septiembre, cuando está previsto que culmine toda la fase decisiva y se conozca la sentencia.
Desde que ocurrió el presunto intento de golpe de Estado, con el asalto a las sedes de los tres poderes del país, por parte de simpatizantes de Bolsonaro, el 8 de enero de 2023, en total 1.190 personas han sido declaradas responsables de esos ataques contra el Palacio de Planalto, el Congreso y el Supremo Tribunal Federal, destaca la prensa local.
El grupo incluye a los supuestos autores materiales, quienes se encontraban en la Plaza de los Tres Poderes ese domingo de enero, y a los instigadores, quienes de alguna manera colaboraron con los hechos.
Ahora, el Tribunal Supremo examinará a quienes la Procuraduría General de la República (PGR) considera los “líderes” del movimiento golpista.
Además del expresidente Jair Bolsonaro, la lista de acusados incluye a cuatro exministros de Estado: Anderson Torres, Augusto Heleno, Paulo Sérgio Nogueira y Walter Braga Netto, el excomandante de las Fuerzas Armadas, Almir Garnier, el exjefe de los servicios de inteligencia del país, Alexandre Ramagem, y un exayudante de campo, Mauro Cid, quien se convirtió en denunciante.
De ellos, seis son militares. En definitiva se trata de un juicio histórico en el territorio brasileño.

