Geovanny Jiménez S. Como si fuera la crónica de muchos otros momentos en el torneo “regional” denominado Copa de Oro, hoy Costa Rica queda fuera ante el favor de una decisión arbitral en el último momento.
El árbitro guatemalteco Wálter López, en confabulación con el línea estadounidense sss, se inventaron un penal a favor de México al final del juego -en tiempos extras- que dejó por fuera a la selección tica de la Copa de Oro, otra vez en una situación que los costarricenses hoy consideran un flagrante robo.
El mismo comentarista deportivo mexicano David Faitelson dijo en su Twitter: “Concacaf 1, Costa Rica 0, en tiempos extras”.
La indignación tica, que en otros momentos ha sido de otros países, se da por lo que para muchos es evidentemente un asunto de corrupción: el negocio de la Copa de Oro está en llevar a México y Estados Unidos a las finales para llenar estadios.
El diario Marca de España fue claro: “Aunque el arbitraje del área es deficiente por naturaleza, lo grave de este caso es que ya hay capítulos serios de un enfrentamiento entre la selección de Costa Rica y el colegiado chapín, a quien acusaron de “tener mala fe” en contra de los ticos”.
Ya en la eliminatoria hacia Brasil 2014 la Fedefutbol costarricense había solicitado cambiar al árbitro guatemalteco quien en juego previos había permitido juego brusco contra Costa Rica en la Uncaf 2011.
Incluso Foxsports y ESPN -cadenas de deportes de predominio mexicanas aunque se dicen internacionales- tuvieron que aceptar que no hubo penal, con dificultad y bajo el entendido de que México había jugado mejor, pero lo hicieron. No obstante, olvidan los comentaristas mexicanos que un partido de fútbol se gana con goles, no con méritos, porque de ser así Haití debería estar en las semifinales antes que el desgastado equipo de Jamaica, e incluso Panamá estuvo por no ganar ante Trinidad a pesar del mérito de dominar el partido.
Algunos diarios mexicanos también hablaron de regalo de la Concacaf y parece que para todos el asunto es claro un asunto de interés económico, en palabras del defensa costarricense “Pipo” González ayer: “Ya todos sabíamos cuál es el equipo que a la Concacaf le conviene en finales”.
Pablo Wanchope por su parte fue criticado por justificar al árbitro diciendo que es humano y por no defender el esfuerzo de sus jugadores. Para algunos, aliviado porque la indignación contra el árbitro y la corrupta Concacaf será más noticia que su eventual destitución por el fracaso nuevamente en este torneo norteamericano.
Incluso muchos costarricenses han planteado dejar de asistir al torneo, pero se dice que eso no sería posible, entonces también se habla de asistir con una selección B y usar los jugadores estrella en fogueos de algo nivel.
Después de los escándalos de la FIFA, esta nueva situación deja a la entidad regional -la Concacaf- muy mal parada. Y es que, ayer, hasta el más ecuánime de los costarricenses tuvo un momento de furia y xenofobia ante lo sucedido, “otro Denver amanecía en Costa Rica”, porque no es la primera vez que en el fútbol Costa Rica debe sufrir ante decisiones arbitrales en torneos de la región, como tampoco otros países.
En ese contexto, el técnico mexicano “Piojo” Herrera, ayer hablaba de faltas en contra de México que el colegiado no había pitado y algunos canales, como Foxsports y ESPN, se dedicaron a justificar lo injustificable: un penal que nunca existió y un arbitraje que desde el primer tiempo empezó asignando tarjetas a los ticos, pero en igualdad de faltas, solo una regañadita.
La Concacaf tocó fondo con Costa Rica.

