La Selección de Francia fue transportada para su último partido del Mundial 2026, en Boston a Dallas, a bordo de un avión que un día antes había llevado a un grupo de deportados a Nicaragua, reportó el medio estadounidense Politico.
El vuelo fue realizado por la aerolínea Global X, una de las seis empresas aéreas subcontratadas por la compañía “Classic Air Charters”, que tiene contratos con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE).
Según la publicación, el Airbus A320 donde voló la Selección de Francia llevó el sábado 11 de julio de 2026 a un grupo de nicaragüenses que estaban del centro de deportación del ICE en Harlingen, Texas a Managua, Nicaragua.
Luego voló a Boston para recoger al equipo francés, que jugó el miércoles, 14 de julio, la semifinal contra España. “Aproximadamente 15 horas después de aterrizar en Boston, partió hacia Dallas con el equipo a bordo”, detalla Politico.
El diario The Guardian ya había revelado que la selección francesa estaba volando con la aerolínea que transporta a migrantes capturados bajo el programa de deportación de la administración de Donald Trump.
Según averiguaciones del medio británico, “el avión que utilizó la selección francesa tras su partido contra Paraguay (4 de julio) ha realizado 44 vuelos relacionados con deportaciones solo este año y unos 950 desde 2022”.
“Durante la segunda administración de Trump, este avión en particular realizó 323 vuelos del ICE”, dijo a Politico Savi Arvey, directora de políticas de derechos de refugiados e inmigrantes en Human Rights First, que supervisa ICE Flight Monitor.
Por su parte, Sierra Randolph, administradora de datos de ICE Flight Monitor, dijo a The Guardian que “es común que ciertas aerolíneas alternen entre operar vuelos de ICE y otros vuelos chárter de entidades privadas, incluidos equipos deportivos, en el plazo de una semana o incluso el mismo día”.
Durante la campaña de deportación masiva ejecutada por la administración Trump se han documentado que los migrantes son transportados con esposas en pies y manos durante los vuelos, no se les permite abrir las ventanillas e incluso han habido casos de ciudadanos llevados a terceros países donde no tienen vínculos o que están en guerra, como ocurrió con un grupo de ocho migrantes que fue llevado a Sudán del Sur.
De este grupo sólo uno era de Sudán, el resto era de Asia y Latinoamérica.

