El diputado Horacio Alvarado anunció su salida del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) a poco más de un mes de finalizar el periodo legislativo.
Lo anterior, en medio de un proceso abierto en su contra por el Tribunal de Ética de esa agrupación.
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Alvarado fue uno de los diputados que decidió no levantarle la inmunidad a Chaves por el delito de beligerancia política. Por dicho motivo se le abrió un proceso por haber incumplido los principios y lineamientos internos del partido, al desatender lo acordado por la Asamblea Nacional del PUSC, el máximo órgano de la agrupación.
Aunque distintas versiones apuntaron inicialmente a una renuncia, el propio diputado aclaró que su decisión corresponde a una solicitud de suspensión de su militancia.
“Yo no he renunciado… es una suspensión”, afirmó el legislador a distintos medios, quien insistió en que se trata de conceptos distintos.
En la carta enviada al partido, Alvarado solicitó apartarse como militante activo, alegando razones personales y cuestionando el rumbo de la agrupación. Entre corrillos políticos, suena que Alvarado podría ser nombrado como embajador, cargo que, otrora, ocupó.
En su carta, Alvarado señaló que el partido “perdió el rumbo” y que se aparta sin renunciar al aprecio por sus ideales históricos.
El proceso también involucra a otros diputados socialcristianos: Carlos Andrés Robles, Melina Ajoy, María Marta Carballo, todos afines a la línea chavista.
A ellos se suma Leslye Bojorges, quien ya salió del partido, y es una ficha de Zapote.
