La Comisión de Asuntos Hacendarios de la Asamblea Legislativa aprobó la moción 18 del Presupuesto de la República 2027, la cual redirecciona ¢250.000 millones entre distintos programas sociales del país.
Los legisladores tomaron la decisión para inyectar capital en áreas desatendidas, aplicando recortes a instituciones como la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y el Banco Hipotecario de la Vivienda (BANHVI).
El ajuste financiero extrae ¢56.000 millones previamente asignados a la atención de personas en condición de calle por parte de la CCSS, recorta ¢911 millones a la red de cuido del Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) y resta ¢33.000 millones a los bonos de vivienda del BANHVI. Posteriormente, el foro trasladó ¢144.000 millones para atender a adultos mayores en situación de pobreza, ¢30.000 millones para familias del IMAS y ¢27.000 millones al Patronato Nacional de la Infancia (PANI).
Los diputados asignaron también ¢12.000 millones para la atención de personas con discapacidad, ¢8.200 millones para el Programa Nacional de Empleos y ¢4.200 millones al Consejo Nacional de la Persona Adulta Mayor (CONAPAM). Durante el trámite de la enmienda, los congresistas cuestionaron el diseño del presupuesto formulado por el Ministerio de Hacienda.
En una votación paralela, los congresistas acordaron recortar ¢250 millones al Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme) para transferirlos a la Dirección Nacional de Desarrollo de la Comunidad (Dinadeco), con el objetivo de adquirir vehículos.
El Presupuesto Nacional 2027 asciende a ¢12,4 billones, financiado en un 62 % mediante recursos propios y en un 38 % a través de deuda pública.

