
Por Alonso Mejía. En el marco de su participación en la Feria Internacional del Libro de San José, organizada por la Cámara Costarricense del Libro y el Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ), la poeta y escritora nicaragüense Gioconda Belli realizó un conversatorio intercalado con lectura de poemas suyos, ante un lleno total de estudiantes y admiradores en el Auditorio General de la Universidad de Costa Rica UCR, en el primer fin de semana del evento.
Belli, ganadora de importantes premios internacionales como el Nacional de Poesía Mariano Fiallos Gil (“Sobre la grama”, 1972) y Casa de Las Américas (“Línea de fuego”,1978), es una reconocida novelista cuyas obras como “Sofía de los Presagios” y “La mujer habitada”, han sido traducidas a más de catorce idiomas y leídas en Europa e Hispanoamérica.
La también defensora del feminismo y cultivadora de una literatura poéticamente erótica, fue invitada al recinto universitario por el Centro de Investigación y Estudios de la Mujer CIEM, de la UCR. El lleno fue tal, que hubo que disponer de pantallas gigantes en otros recintos en las afueras del auditorio.
Dijo que recientemente el gobierno francés la nombró Caballera de las Artes y las Letras. “Cuando yo hubiera preferido el caballo”, bromeó para deleite del público presente.
Sin embargo, aseguró no ser una feminista que ve al hombre como un enemigo. “Entre hombre y mujer siempre va a haber diferencias y complementos, lo que es natural, pues somos animales que nos cortejamos. En mi caso me gusta la caballerosidad de los hombres”.
Dijo que para escribir es la vida misma la que nutre la literatura. “Por eso, después de veinte años de vivir en el extranjero, decidí regresar a Nicaragua”.
Durante el conversatorio rememoró su procedencia de una familia tradicional “y de una sociedad mojigata” contra cuyos paradigmas patriarcales se reveló como mujer; sus tiempos de lucha contra la dictadura de Anastasio Somoza Debayle, y el exilio que la llevó a México y luego a Costa Rica.
“Siempre le he dado más importancia a la política que a la escritura. En aquella época en que había dictaduras en Centroamérica, los jóvenes estábamos comprometidos con una utopía solidaria. Ahora ya no hay guerra ni guerrillas, pero se tienen que hacer otras revoluciones como la emancipación de la mujer, y los jóvenes deben luchas contra los actuales males que aquejan a la sociedad”, dijo.
Mujer irreverente y rebelde
A manera anecdótica, Belli narró que en su juventud una vez se le publicó un poema cuyo tema era la menstruación. “¡Mi familia reaccionó indignada, dijo que aquello era horroroso, poemas sucios!”, dijo.
“Otra vez escribí unos poemas muy comprometedores políticamente y otros que tenían que ver con mi sexualidad de mujer. Mi esposo me dijo que me los iba a censurar, ¡Estás loco! fue, por supuesto, mi respuesta”, recordó.
Hablando sobre Nicaragua, dijo que hay muchos artistas desencantados porque la Revolución no llegó a madurar. “Yo siempre he dicho que sin la ayuda de Costa Rica, nunca hubiera triunfado la Revolución. Pero las personas cambian, los problemas no. Nicaragua está gobernada por un hombre y una mujer que creen que ellos es lo mejor que le puede pasar al país (refiriéndose a la pareja presidencial Ortega-Murrillo). No hay que ver la solución en los avances de la economía y el Producto Interno Bruto, sino en la justicia social”, dijo.
La escritora nicaragüense estuvo en la Feria Internacional del Libro hasta el domingo 24, dando conferencias y recitales, además de firmar autógrafos a la gran cantidad de lectores y admiradores que tiene en Costa Rica.

