“Ha sido un impacto muy fuerte, porque ha sido un líder tradicional de mucho tiempo, ha sido la única figura que ha prevalecido con su cultura y su conocimiento; con ese coraje a pesar de su edad, él trató de seguir luchando para el pueblo, por eso nosotros quedamos tristes”, comentó Alexis “Unchi” Rodríguez, líder de su comunidad y cantor tradicional, quien es integrante del Proyecto Jirondai.
El día de hoy concluyó la vela en su honor en Villa Palacios, donde habitaba desde hace décadas, poblado de La Casona, en San Vito de Coto Brus.
“Él en vida era un símbolo, un árbol gigantesco donde el pueblo estaba protegido, era también un diccionario viviente y se nos fue algo de mucho valor, porque ya no tendremos alguien así, con esa vida y conocimiento, ha sido una pérdida lamentable”, expresó Rodríguez.
Con casi 100 años, según se calcula, Pedro Bejarano contaba con un libro en su memoria, desde el cual contaba sus historias, las historias de cuando llegaron por primera vez al territorio que ahora conforma el cantón de Coto Brus, en la Zona Sur de Costa Rica. Narraba cuando veían el tigre (el jaguar o manigordo) pasar, cuando pescaban abundantemente, cuando llegaron los primero italianos al territorio que ahora es Coto Brus, cuando tuvo contra mordeduras de serpiente y sus largas caminatas hasta el mar (Océano Pacífico) bordeando el río Térraba.
El cacique dominaba su lengua, el ngäbere-buglé, pero hablaba algo de español. Ya en el 2011 había dicho con su voz aguda y potente: “Yo está ciego, yo solo quiere morir en paz”.
