Este estudio a cargo de la Escuela Médica de Harvard, se basó en un seguimiento continuo de 30 años, en el que se analizó a más de 100.000 mujeres entre 30 y 55 años al iniciar la investigación en 1980.
Durante el tiempo que transcurrió la misma, 351 mujeres fallecieron a causa de muerte súbita, llegando a la conclusión que las mujeres con un hábito entre leve y moderado, que consumían de 1 a 14 cigarros diarios, tenían casi el doble de probabilidades de sufrir muerte súbita cardiaca que las no fumadoras, aumentando aún más el riesgo a mayor consumo.
No obstante, los efectos son reversibles al abandonar el fumado, incluso una persona que deja el hábito tabáquico desde hace 20 años, produce que su nivel de riesgo se vuelve igual a las mujeres que no han fumado nunca.
