George Rodríguez EP. El gobierno de Rusia envió, en marzo, a Venezuela, a un centenar de militares, para la formación de sus colegas sudamericanos, dijo, en declaraciones difundidas este viernes, el embajador ruso en el caribeño país sudamericano, Vladimir Zaiomski.
También se encargan de dar mantenimiento al equipo militar ruso con el que cuenta la venezolana Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), agregó Zaiomski, en diálogo, en Moscú, con la agencia informativa francesa Agence France-Presse (AFP).
El traslado de los efectivos rusos se enmarca en un convenio militar bilateral que data de 2001, precisó el diplomático.
”Nuestros especialistas están allí para formar, a nuestros colegas venezolanos, a mantener su material militar disponible y, al mismo tiempo, les enseñan la mejor manera de utilizarlo”, explicó.
Zaiomski también hizo alusión al hecho de que la tensión entre Estados Unidos y Venezuela se ha intensificado.
“El gobierno venezolano está en estado de alarma, desde principios de año, pues Estados Unidos continúa con sus amenazas de uso de fuerza contra Venezuela”, por lo que, “en tales condiciones, deben estar seguros de que las armas que poseen están en estado de buen funcionamiento”, precisó.
El diplomático se refirió al hecho de que, además de las sanciones económicas que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos viene aplicando a altos funcionarios y otros allegados al cuestionado presidente venezolano, Nicolás Maduro –incluida su esposa, Cilia Flores-, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha advertido, reiteradamente, que, para dar solución a la crisis en ese país “todas las opciones están sobre la mesa”.
Por su parte, el autoproclamado presidente interino de Venezuela, diputado opositor Juan Guaidó, ha repetido, exactamente, las mismas palabras.
Dos aviones militares rusos aterrizaron, el 23 de marzo, en el Aeropuerto Internacional “Simón Bolívar” –más conocido como Aeropuerto Internacional de Maiquetía-, a unos 35 kilómetros al norte de Caracas, la capital venezolana, respectivamente transportando casi un centenar de tropas y alrededor de 35 toneladas de equipo.
En ese sentido la agencia informativa rusa Sputnik, informó, el 25 de marzo, que una fuente de la Embajada de Rusia en Venezuela le confirmó la llegada de las dos aeronaves, lo que el informante atribuyó al cumplimiento de contratos técnicos militares entre ambos países.
“Rusia tiene varios contratos que ya están en proceso de cumplimiento, contratos de carácter técnico militar, y hacen varios vuelos y traen varias cosas”, indicó la fuente, a Sputnik, además de aclarar que se trata de contratos firmados “años atrás”, y que personal ruso llegó para “hacer intercambio de consultas”.
Al reaccionar a la llegada de los dos aviones, Trump y su vicepresidente, Mike Pence, plantearon, el 27 de marzo, en la Casa Blanca, que el gobierno de Rusia debe retirar las tropas que mantiene en Venezuela.
Rusia debe cesar su apoyo al régimen madurista, y apoyar a Guaidó, dijeron Trump y Pence, a periodistas, tras haberse reunido ese día, con Fabiana Rosales, la esposa del parlamentario opositor.
“Rusia tiene que salir” de Venezuela, aseguró Trump, a lo que Pence agregó que “Estados Unidos ve, la llegada de aviones militares de Rusia (…) como una provocación que no es bien recibida”.
Venezuela es, hace por lo menos cuatro años, escenario de una ascendente crisis humanitaria, política, y de seguridad que ha generado el éxodo que, de acuerdo con diversos cálculos, han emprendido alrededor de 3.7 millones de personas quienes, vía terrestre, quienes se han desplazado a países sudamericanos tales como los limítrofes Brasil y Colombia, en menor medida a Ecuador y Perú, y, también a las más lejanas Argentina y Chile.
Además de la represión antiopositora por parte del régimen madurista, quienes abandonan el país denuncian, entre otros factores causantes del éxodo, la masiva escasez de alimentos básicos y medicinas, el marcadamente bajo poder adquisitivo de los salarios, así como la generalizada falta de oportunidades.
