George Rodríguez EP. La ex comandante guerrillera nicaragüense Dora María Téllez, aseguró este lunes que el fuerte despliegue policial que enmarcó allanamiento ilegal llevado a cabo en su vivienda, es muestra de que la gobernante familia Ortega Murillo siente intenso temor ante los abusos que está cometiendo contra la población.
Téllez –quien integró la guerrilla del ahora nuevamente gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) de las décadas de 1960 y 1970-, relató, al diario nicaragüense La Prensa, que, previo a la operación policial, tres drones sobrevolaron el inmueble, en la localidad de Ticuantepe, a unos 20 kilómetros al sur de Managua, la capital nacional.
En el allanamiento, llevado a cabo sin orden judicial, participaron numerosos agentes policiales regulares y de la fuerza antidisturbios, quienes llegaron a bordo de numerosos vehículos que fueron ubicados al frente y en la parte posterior de la propiedad, narró Téllez, disidente del FSLN y dirigente del opositor Movimiento de Renovación Sandinista (MRS), también liderado por el ex presidente nicaragüense (1985-1990) –durante el período del gobierno revolucionario (1979-1990) del FSLN- Sergio Ramírez.
La ex comandante guerrillera dijo que la excusa para la revisión de la vivienda fue la presunta búsqueda de una escopeta.
Al calificar de “absurdo y ridículo” ese argumento, aseguró que tal despliegue policial, para “buscar una escopeta, lo que me demuestra es que esta familia, Ortega Murillo, está aterrorizada”, reflexionó, en alusión al presidente nicaragüense, Daniel Ortega, y su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo.
Téllez, una ex ministra de Salud del gobierno revolucionario, reafirmó esa evaluación de la acción policial.
La ex guerrillera denunció, asimismo, que, hace algunos meses, es blanco de espionaje político, mediante el reiterado vuelo de un dron, sobre su vivienda, acción que describió como contraria a la Constitución.
“En esa casa, desde hace por lo menos tres meses, están sobrevolando drones, para hacer (…) espionaje político”, lo que “es prohibido por la Constitución Política de la República, y este espionaje político ha sido hecho por la policía, en complicidad con la alcaldesa de Ticuantepe, Ligia Ramírez, porque es su terreno, es de donde sale y desde donde se ha estado operando el dron que ha estado sobrevolando sobre mi casa, y que, hoy, simplemente, aparecieron tres drones”, planteó.
El hostigamiento contra Téllez se enmarca en la violenta crisis sociopolítica nicaragüense que, estallada el 18 de abril, se caracteriza por la represión policial y parapolicial antiopositora, que ha cobrado centenares de vidas, generado miles de heridos, detenidos, y desaparecidos, dañado en gran escala a la economía nacional, y determinado que miles de nicaragüenses emigren, principalmente hacia la limítrofe Costa Rica -donde más de veinte mil personas han solicitado refugio-.
La represión ha sido, desde entonces, la respuesta sostenida del régimen Ortega-Murillo ante la masiva exigencia popular de que ambos renuncien.
Las acciones policiales y parapoliciales se han centrado, más recientemente, en periodistas y medios independientes así como en organizaciones no gubernamentales de derechos humanos.


